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Categoría: Protocolo Deportivo

PROTOCOLO DE LA LLAMA OLÍMPICA, por Asociación Española de Protocolo

PROTOCOLO DE LA LLAMA OLÍMPICA por Juanón Vidal La llama olímpica, junto con los cinco anillos del símbolo más reconocible de los Juegos Olímpicos, representa los valores positivos, estableciendo un vínculo entre los juegos antiguos y los modernos Está vinculado al antiguo mito de Prometeo, que robó el fuego de los dioses después de que Zeus no estuviese de acuerdo con su idea de ayudar a los humanos; el fuego como símbolo de vida, racionalismo y libertad era el símbolo que se situaba en la antigua Olimpia durante los juegos olímpicos, lugar donde en la actualidad se procede a su encendido. Se trata de una ceremonia peculiar cargada de gran simbolismo que se celebra recordando los Juegos Olímpicos antiguos en la era moderna, cuidando hasta el último detalle para recrear los ritos tal cual se celebraban antaño, para ello actrices griegas ataviadas con indumentarias del estilo griego antiguo, se reúnen enfrente del templo de las Heras simulando a sacerdotisas de Hestias. A pesar de no seguir utilizando una skaphia, la llama olímpica únicamente puede ser encendida por los rayos solares por lo que en la actualidad se utiliza un espejo parabólico de similares características para su ignición. Una vez encendida la llama la Suma Sacerdotisa prende ese fuego en una pequeña olla de cerámica para proceder en procesión a su traslado desde Olimpia al estadio Panathinaikó en Atenas. En este trayecto se detienen ante un olivo para que un joven corte una rama como símbolo de paz y que luego se utilizará también como premio para el ganador. Una vez en el estadio olímpico la Suma Sacerdotisa procederá a encender la antorcha del primer relevista y ahí empezará su andadura hacia el país anfitrión. En el caso que nos ocupa 100 días antes de la ceremonia de inauguración de los Juegos Olímpicos de París 2024 se procedió al encendido del “Fuego Sagrado” la ceremonia continuó con un baile tradicional en la ladera al ritmo de música inspirada en la Antigua Grecia. EL joven que ofrece el olivo JJOO de Atenas 2004 a los ganadores se le ponía una corona de Olivo. A medida que la danza llega a su fin, la Estiada, (que es la guardiana del Fuego) aparece con un recipiente y lo pone en un altar pequeño. La Suma Sacerdotisa repite su oración a Apolo y da el fuego junto a la rama de Olivo al primer relevista que en esta ocasión fue el remero griego Stéfanos Duskos, campeón de skiff en los Juegos de Tokio 2020, ya que la tradición dice que el primer relevista será un campeón Olímpico griego en TítuloLa suma Sacerdotisa llevará la antorcha encendida en una mano, y una rama de olivo en la otra. “LEVÁNTATE ES TÚ MOMENTO, VE Y GANA” Cuando vaya a abandonar el lugar, una joven doncella soltará una paloma como símbolo de la paz. Stéfanos Duskos entonces saldrá del etadio y pasará cerca de una estatua que rinde homenaje al Barón Pierre de Coubertin, donde hará una reverencia y rendirá homenaje al noble francés que revivió los Juegos Olímpicos en los tiempos modernos. Duskos pasará la llama a la primera relevista Francesa Laure Manaudou que ganó la medalla de oro en los 400 metros estilo libre en los Juegos Olímpicos de Atenas 2004 a la edad de 17 años, estableciendo un nuevo récord olímpico en la final con un tiempo de 4:05.34. Así se convertirá en la primera francesa que participa en el relevo de la antorcha. Este paso de la antorcha de manos griegas a manos francesas se conoce como el beso de la antorcha, y será el primero de los muchos que se realizarán antes de París 2024. Leer más >  

UN CASO DE MEDIACIÓN EN EL ÁMBITO DEL DEPORTE FEDERADO, por IEMEDEP

Marisa Santana Delgado Abogada-Mediadora Presidenta del IEMEDEP (Publicado en Revista Anuario de Mediación y solución de conflictos, sección Practicum, Reus, 2022, págs. 169-174) Abogada en ejercicio y mediadora. Mi pasión por el mundo del deporte, la educación en valores y la prevención del conflicto a través de la mediación, me llevó a diseñar un proyecto de mediación en deporte base. Esos fueron los inicios de lo que considero en la actualidad mi especialidad. Especialidad que se ha ido forjando por el estudio e investigación continuada de la mediación en el deporte. Actualmente, miembro de la Red de Investigadores Iberoamericana de Derecho y Gestión del Deporte (RIIGD), mi investigación se centra en la conexión de la mediación en el deporte con la Ley 27/2005, de 30 de Noviembre , de fomento de la Cultura de la Paz , en la que se establecen una serie de medidas destinadas al ámbito de la educación y de la investigación con el objeto de promocionarla a través del respeto de los derechos humanos, la eliminación de la intolerancia y el fomento del dialogo y de la no violencia cómo práctica que debe generalizarse en la gestión positiva y resolución pacífica de los conflicto en el ámbito del deporte. Mi relación con el Balonmano, data del 2003. Durante todos estos años he trabajado en la necesidad de proyectar la necesidad del espacio de mediación en el deporte y en la importancia de la gestión positiva y la resolución pacífica de los conflictos en este ámbito. Es en esta disciplina, el balonmano, es donde se desarrolla el caso práctico que más adelante expondré. A modo de introducción, entiendo necesario, hacer una aproximación al panorama actual de este mecanismo ADR (Alternative Dispute Resolution) en el sistema deportivo, porque, si es necesario que el mediador sea un profesional bien formado, imparcial, neutral e independiente y, que a través de sus habilidades y conocimientos de herramientas de comunicación, sea capaz de dirigir el proceso en aras de que las partes encuentren un punto en común en donde empezar a trabajar, igual es de importante el conocimiento del marco/entorno del conflicto. La resolución de los conflictos deportivos está regulada por un marco normativo, denominado «lex esportiva». Pues bien, nos encontramos que la vigente Ley 10/1990, de 15 de octubre del Deporte , se mantiene después de casi veintinueve años sin que se haya realizado las adaptaciones imprescindibles y necesarias al siglo XXI. En este sentido, en sus artículos 87 y 88, se acoge que los conflictos en este ámbito se pueden resolver de manera extrajudicial. Expresamente se nombra la Conciliación extrajudicial del deporte, no la mediación6. Es ahora, y al amparo de la Ley 5/2012, de 6 de Julio, de Mediación en asuntos civiles y mercantiles, cuando empieza a plantearse la Mediación en el ámbito deportivo como método alternativo y complementario al judicial por su voluntariedad, neutralidad del proceso, igualdad de las partes. Flexibilidad y confidencialidad. Se visualiza la mediación para aquellos conflictos que conlleven derechos y obligaciones disponibles por las partes y que pudieran surgir tanto en competiciones deportivas como en la gestión de entidades deportivas (federaciones, clubs, ligas, escuelas deportivas, etc.,). A la par, también en todas aquellas empresas del sector del deporte que tengan conflictos. Quedan excluidas, por tanto, aquellos casos que estén en juego derechos y obligaciones que no estén a disposición de las partes en virtud de normas imperativas deportivas, internacionales, estatales, autonómicas o locales. Si miramos atrás, y reformulando a la secretaria de la RFEBM, «desde el punto de vista federativo sería impensable hablar de mediación en conflictos deportivos. Siempre hemos oído hablar de Comités, tribunales, arbitrajes, pero no de mediación, la gran desconocida. Es verdad, que hay conflictos que no pueden resolverse mediante la mediación, como las sanciones deportivas por una alineación indebida, por ejemplo, o por temas de dopaje, pero sí hay muchos aspectos en los que es perfectamente aplicable. Resumiendo, no es arbitrar, no es conciliar, no es imponer un acuerdo, es la participación de las partes por igual con un mediador imparcial, que les va a ayudar, no a imponer, que van de manera voluntaria, que es confidencial, que no tiene que hacerse público, que van a tener una solución rápida y consensuada entre los interesados». En este sentido, y para dar cabida a este mecanismo en la RFEBM, se creó la Sección Jurisdiccional de Conciliación (SJC). Siguiendo el hilo de la exposición, y para centrar el caso que se resolvió en mediación en la RFEBM, los conflictos sobre derechos de formación pueden resolverse a través de este mecanismo al ser materia disponible por las partes. Pues bien, bajo este prisma, se desarrolló la mediación que expongo a continuación. La controversia surgida entre dos clubs, en adelante las partes, se originó por la reclamación de una cantidad, amparada en los derechos de formación de 6 jugadores. Se inició por la solicitud de una de las partes ante la SJC. Dos características importantes y necesarias, como hemos ido comentado, son que se trataba de un conflicto económico y por tanto disponible por las partes y no recurrible en segunda instancia ante el Comité de Apelación que se declara incompetente en este tipo de conflicto, con lo que la resolución que se dictase por la Sección Jurisdiccional de Conciliación y de Resolución de Conflictos, no se podría recurrir en vía deportiva, si en vía judicial. La emoción de la primera mediación se notaba en las primeras reuniones en la que se planteaba la posibilidad de ofrecer a las partes la posibilidad de resolver su conflicto a través de este mecanismo. No obstante, faltaba que las partes decidieran esta opción y no se decidieran por solicitar arbitraje, como así se les informo en la primera notificación que hizo el SJC. No perdamos de vista que el Arbitraje es la medida extrajudicial, por excelencia, y reconocida en el ámbito del deporte. Un pequeño matiz, que creo interesante, fue el hecho de introducir una pequeña nota informativa en esa primera notificación acerca del significado…
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LA IMPORTANCIA DEL PROTOCOLO EN EVENTOS DEPORTIVOS, por Asociación Española de Protocolo

La importancia del Protocolo como parte integral de la Comunicación en los Eventos Deportivos. Los eventos deportivos no son simplemente encuentros competitivos; son manifestaciones de habilidad, pasión y, en muchos casos, verdaderos espectáculos de entretenimiento. Sin embargo, detrás de cada evento deportivo exitoso hay un componente crucial que a menudo pasa desapercibido: el protocolo. Su adecuada planificación no solo garantiza la fluidez y el orden en estos eventos, sino que también desempeña un papel vital en la comunicación efectiva entre todas las partes involucradas. Un evento deportivo tiene múltiples objetivos: La buena competición. Garantizar la diversión de los asistentes. Generar ingresos comerciales, y empresariales al intentar atraer potenciales patrocinadores, entre otros. Para alcanzar estos objetivos, es fundamental que todas las áreas de la organización trabajen en perfecta coordinación y cooperación: desde el protocolo, pasando por comunicación, marketing, operaciones, competición, hasta la logística y el transporte. Aunque pueda parecer un formalismo sin importancia, el protocolo desempeña un papel crucial en el marketing y la comunicación del evento. Ayuda a establecer un marco claro de interacción y colaboración entre todos los públicos: organizadores, participantes, invitados, patrocinadores y espectadores. El protocolo se manifiesta en la planificación meticulosa de cada detalle, desde la disposición de los espacios, la gestión de las invitaciones o la programación de las actividades paralelas a la competición. Bien establecido garantiza que todos los aspectos del evento funcionen de manera coordinada y eficiente, lo que a su vez contribuye a una experiencia positiva para todos. Por ejemplo, la asignación de roles claros y definidos dentro del equipo organizador permite una distribución efectiva de tareas y responsabilidades, evitando confusiones y malentendidos. Del mismo modo, el establecimiento de un orden de precedencia en las ceremonias de apertura y clausura asegura que los participantes sean presentados de manera adecuada y respetuosa, lo que contribuye a la atmósfera de camaradería y celebración.   Las ceremonias de premiación son el punto culminante de muchos eventos deportivos, donde se reconoce el esfuerzo, el talento y los logros de los participantes. Estos momentos no solo son importantes para los atletas, sino también para los organizadores y patrocinadores, ya que ofrecen la oportunidad de destacar los valores del deporte y promover la excelencia. El protocolo en las ceremonias de premiación es esencial para garantizar que se desarrollen sin contratiempos y transmitan el respeto y la solemnidad que merecen. Desde el orden de entrada de los participantes hasta la entrega de trofeos y medallas, cada detalle debe ser cuidadosamente planificado y ejecutado. Además, se debe prestar especial atención a la presencia de dignatarios y personalidades importantes, asegurando que sean recibidos y tratados correctamente. Otra parte donde es fundamental es en los Palcos. Los palcos son espacios reservados en los estadios y recintos deportivos que suelen ser ocupados por personalidades importantes, patrocinadores, dignatarios y otras figuras destacadas. Estos espacios no solo ofrecen comodidad y una vista privilegiada del evento, sino que también son lugares de relaciones sociales y networking. Por lo tanto, el protocolo es crucial para mantener un ambiente adecuado y garantizar que todos los presentes se sientan bien atendidos y respetados.   El protocolo en los palcos abarca diversos aspectos, desde la asignación de asientos hasta la atención a los invitados. Es fundamental establecer un sistema claro de jerarquía y etiqueta para determinar quiénes ocupan los lugares más destacados y cómo se gestionan las interacciones entre los presentes. Además, se debe garantizar un servicio impecable, con personal capacitado para atender las necesidades de los invitados de manera discreta y eficiente.   En resumen, el protocolo desempeña un papel fundamental en los eventos deportivos, especialmente en áreas como los palcos y las ceremonias de premiación. Su adecuada observancia no solo contribuye al éxito y la imagen del evento, sino que también refleja los valores de respeto, cortesía y profesionalismo asociados con el deporte.  En última instancia, el protocolo no es simplemente una formalidad vacía, sino una herramienta poderosa que facilita la comunicación efectiva y transmite los valores fundamentales del deporte. Al establecer un marco claro de interacción y colaboración, contribuye al éxito y la experiencia positiva de todos los involucrados en un evento deportivo, desde los organizadores hasta los espectadores. Por lo tanto, es crucial reconocer y valorar la importancia del protocolo, y sus profesionales, como parte integral de la comunicación en el mundo del deporte.   JORGE HURLÉ PALACIO Delegado en Asturias de la Asociación Española de Protocolo. Experto en Protocolo Deportivo.

PROTOCOLO DEPORTIVO POR JUAN MANUEL JIMÉNEZ

PROTOCOLO DEPORTIVO POR JUAN MANUEL JIMÉNEZ. ¿Qué aporta el protocolo al evento deportivo?   El evento deportivo es un gran acontecimiento socio cultural que se organiza con motivo de la celebración de una competición deportiva, con independencia de la disciplina de la que se trate, y que trasciende más allá de la mera competición. Se trata de un suceso que puede llegar a movilizar, e incluso transformar, ciudades o países. Para que el evento en sí se pueda desarrollar en tiempo y forma, es preciso que se den una serie de condicionantes previos, donde intervienen diferentes estamentos, tanto públicos como privados, dando lugar al comité organizador que será quien se encargue de la gestión organizativa. Pero este ente organizativo no está solo. Una de las características que tienen los eventos deportivos es que cuentan con muchos más actores que otras tipologías de eventos. Por norma general, en un evento genérico está el anfitrión, que es quien, en muchas ocasiones, se encarga de la gestión organizativa del evento, no solo tomando las principales decisiones, sino también, ejecutándolas. Además, están los invitados, con su, o sus, invitados de honor, los patrocinadores, colaboradores… En los eventos deportivos, puede suceder lo mismo o, por el contrario, disponer de un entramado organizativo más complejo. Así, por ejemplo, puede haber un anfitrión que no sea quien lleve a cabo el evento, y para ello, se sirva de un comité organizador que se encargue del grueso de la gestión organizativa. Pero este comité no tiene todas las competencias para poder desarrollar todo el evento. Las cuestiones del transporte público para que los aficionados se puedan desplazar a la instalación, o la seguridad pública, por citar un par de ejemplos, no son competencias de las que puedan tomar decisiones. Para ello, necesitan del apoyo de las instituciones públicas que si las tienen. De este modo surge el comité local, que está formado por personas dependientes del ayuntamiento, o la institución titular de esas competencias, y que se integran dentro del entramado organizativo. Así, por ejemplo, en un campeonato del mundo, el anfitrión es la Federación Internacional de la disciplina, el comité organizador normalmente es la federación nacional de la disciplina y el comité local la institución pública correspondiente. Profundizando en el comité organizador, se podría afirmar que es un gran ente que está compuesto por las diferentes áreas que deben desarrollar todo el evento: comunicación, infraestructuras, marketing, protocolo, seguridad, transportes, alojamientos, control jurídico y económico, ticketing… Se podría decir que, tomando como ejemplo una mesa, el evento sería el tablero y las patas que lo sustentan serían las diferentes áreas. De ahí la importancia que tiene saber cuáles son las áreas/patas que deben encargarse de la ejecución del evento. Visto quien es el que organiza el evento, es momento de tomar conciencia de lo que hace, o puede hacer si le dejan, el departamento de protocolo. Primeramente, y juntamente con las áreas de marketing y comunicación, deberían establecer la estrategia de comunicación, sentando los pilares que se van a encargar de múltiples acciones en el evento, como es la promoción, tempos de la comunicación, imagen en las ceremonias, criterios de ubicación del palco, etc. Seguidamente, el departamento de protocolo debe comenzar a desarrollar la lista de invitados al palco presidencial. Parece una acción sencilla, pero esta lista debe hacerse conforme a la estrategia previamente establecida y, como no podría ser de otra manera, esa estrategia debe ir en consonancia con los objetivos del evento. Pero ¿poque es importante protocolizar un palco, con independencia de los objetivos del evento? La respuesta es fácil, los principales invitados, con carácter general, representan a instituciones pública y privadas, con lo que hay que respetar las jerarquías y el rol que representan en el evento, siempre siendo conscientes que en el palco presidencial o de honor, no se compran los asientos, con lo que, por mucho que aporte un patrocinador, “nunca” le debería dar como resultado ubicarse en los primeros asientos del palco, que suelen estar reservados para el anfitrión, principales autoridades, como posibles invitados de honor, principal representante de cada uno de los equipos que van a disputar el evento, caso en que sea por equipos, etc. Además, el protocolo da una sensación de imagen mucho más cuidada que cuando no lo hay, propiciando a los asistentes, o incluso a los que siguen el evento a través de algún canal o plataforma, la sensación de orden, estableciendo un tracto, o secuencia de actos y movimientos, lógico. Pero yendo mucho más allá, el protocolo puede hacer obtener mayores beneficios a la organización, ya que el trato entre personas, lo que en muchos ámbitos denominan el bis a bis, difiere mucho cuando lo hacen expertos en la materia o personas con mucha voluntad. Todos hemos oído aquello de zapatero a tus zapatos. Las áreas VIP pueden, incluso deben, ser gestionadas por departamentos de marketing o patrocinio, pero en lo que a los criterios de atenciones, el protocolo tiene mucho que aportar, dando ese plus que marca la diferencia entre unas organizaciones y otras. El protocolo debe ser entendido como una herramienta de comunicación, no verbal, al servicio del evento. Para ello, es preciso diseccionar el termino protocolo en tres: protocolo stricto sensu, ceremonial y etiqueta. Cuando se habla de protocolo como tal, se habla de jerarquía, del respeto a quien es quien y lo que representa. Un error en esto puede ocasionar problemas entre instituciones, incluso diplomáticos. Pero no solo se habla de personas, también de banderas, himnos y cualquier símbolo susceptible de ser interpretado o ubicado. Por ceremonial, se deben entender aquellos movimientos y circunstancias que determinan el acto, es decir, todo aquello que se va a desarrollar, por ejemplo, en una entrega de premios: recorridos, músicas, espacios… que tienen que ser completados por la etiqueta, o lo que es lo mismo, el atuendo apropiado a cada una de las circunstancias. Por tanto, el protocolo no debe ser entendido como gran parte de la sociedad lo ve: normas de educación sociales, jerarquías…
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