Calle Castelló 107, Madrid
91 562 12 32
ufedema@ufedema.es

Categoría: Fisioterapia

TRATAMIENTO DEL SÍNDROME DE COMPARTIMENTO, por REKOVERY CLINIC

El síndrome de compartimento es una patología poco común, pero bastante grave. Se debe al aumento de la presión en la cavidad muscular de la fascia, de forma que existe un suministro insuficiente de la sangre al tejido que se encuentra dentro de ese espacio, ocasionando ciertos problemas con el flujo sanguíneo. De igual forma, puede llegar a ocasionar daños en los nervios y los músculos. Esta afección es más frecuente en la pierna y en el brazo, pero también se puede encontrar en zonas de la mano e incluso en el pie. A su vez, también es denominado como síndrome compartimental agudo o síndrome compartimental del ejercicio. Se estima que 3 de cada 100.000 pacientes sufren dicha incidencia, y en términos generales, afecta más a jóvenes y a varones.   Causas del síndrome compartimental Son muy diversos los motivos que originan su aparición. Por un lado, responde a la presencia de lesiones por aplastamiento, provocando daño en el tejido muscular, los nervios y los vasos sanguíneos. Otras de las razones de su manifestación son las fracturas óseas y los hematomas musculares, ya sea debido a caídas o lesiones deportivas. Además, la realización de actividades de sobreesfuerzo lo provoca e, incluso, los vendajes apretados por un torniquete. También, se puede hablar del síndrome compartimental prolongado o crónico cuando se debe a la realización de actividades repetitivas, de forma que el dolor puede llegar a limitarlas.   Síntomas del síndrome de compartimento Cabe señalar que sus señales no son fáciles de identificar y es frecuente su agravamiento con el paso de las horas. En primer lugar, aparece un dolor intenso en las zonas afectadas que, a medida que pasa el tiempo, empeora, llegando incluso a contar con una pérdida de la sensibilidad e incapacidad para mover dicha extremidad. De igual forma, aparece entumecimiento y hormigueo, llegando a estar la piel pálida y apretada.   Síndrome compartimental crónico por ejercicio Es común encontrar esta afección en atletas que realizan actividades que implican la repetición de movimientos físicos. Los síntomas del síndrome compartimental crónico son, en términos generales, muy parecidos a los que se acaban de mencionar. Su particularidad es que empeoran de manera progresiva mientras se realizan dichas actividades y se implica la extremidad afectada. Esta sintomatología puede llegar a ocasionar una pérdida de extremidades o de la funcionalidad de las mismas.   Diagnóstico y tratamiento del síndrome compartimental A la hora de detectar el síndrome compartimental, es necesario descartar otras causas de dolor, ya que muchas patologías presentan la misma sintomatología y pueden llegar a confundirse con esta. Mediante la resonancia magnética se podrá evaluar la estructura de los músculos en los compartimentos, de forma que se desestimen diferentes enfermedades. El método más efectivo para su diagnóstico consiste en realizar una medición de la presión dentro del compartimento. Es frecuente la utilización de la regla de las 6P (por su traducción al inglés): dolor, presión, falta de pulso, palidez, parálisis y parestesias. Por otro lado, la fasciotomía endoscópica se trata de un tratamiento descompresivo quirúrgico realizada con pequeñas incisiones en la piel, cuyo objetivo trata de disminuir la presión que existe en el compartimiento. Al mismo tiempo, para evitar agravamiento de la afección, se recomienda reducir la actividad deportiva o modificarla. Por ello, es importante realizar una correcta preparación previa al inicio de la actividad. Así mismo, se aconseja evitar el uso de pantorrilleras, braceras o medias de compresión, puesto que estas provocarán una mayor compresión en la zona, por lo que esta puede llegar incluso a agudizarse. Además, se debe evitar el uso de cremas antiinflamatorias, así como la toma de antiinflamatorios orales. La aplicación de frío local puede llegar a calmar el dolor, pero es necesario saber que no se recomienda abusar de esto. La fisioterapia deportiva también es otro de los tratamientos más aconsejados. Ahora que conoces todo sobre el síndrome de compartimento, sabrás que, sin un tratamiento a tiempo, tiende a agravase, llegando incluso a ocasionar la muerte en algunos casos. Por ello, si crees que padeces alguno de los síntomas mencionados anteriormente, pide cita con nuestros traumatólogos especialistas en Madrid y pon fin a esta patología.

EL VENDAJE FUNCIONAL Y SUS USOS EN FISIOTERAPIA DEPORTIVA, por REKOVERY CLINIC

Los vendajes son procesos de enfermería que se utilizan con mucha frecuencia en traumatología y fisioterapia. A pesar de parecer fáciles de realizar, requieren una técnica y unos conocimientos específicos para ser llevados a cabo correctamente. Habitualmente, se aplican para ofrecer una ayuda adicional al paciente. Sus funciones u objetivos son variados, entre los que cabe destacar: Fijar el material o medicamento curativo a una herida y evitar que esta se infecte. Comprimir heridas para detener una hemorragia. Limitar el movimiento de alguna articulación o de un miembro lesionado. Mantener la zona fija, evitando movimientos que empeoren la afección. Conservar una buena posición corporal. Proporcionar estabilidad a la articulación y una correcta movilidad funcional. Los vendajes pueden ser rígidos, en el caso de lesiones de huesos o músculos que requieren una inmovilización completa, o más flexibles para situaciones menos graves. Se trata de una técnica no invasiva que se realizará de manera externa.   Tipos de vendaje terapéutico Según su función Principalmente, destaca el vendaje de sujeción o contentivo, usado principalmente para contener las pomadas o materiales aplicados en una cura o los apósitos. Por otro lado, los vendajes compresivos son usados para ejercer una contención progresiva, normalmente aplicado en las extremidades. Se realiza desde la parte distal hasta la proximal con la finalidad de favorecer el retorno venoso. En última instancia está el vendaje rígido que sirve para mantener inmovilizada la parte afectada y ayudar así a su correcta recuperación. Irá acompañado de un vendaje de yeso o escayola.   Según el tipo de vuelta realizada Dependiendo de la zona en la que se aplica, del tipo de lesión y el giro o técnica con el que se deberá aplicar varía. El tipo de vendaje más sencillo será el circular, ya que como su nombre indica consistirá en envolver la zona lesionada a manera de anillo, evitando así desangramientos o pudiendo sostener apósitos en la zona. Si se necesita fijar férulas u otros sistemas de inmovilización parcial en zonas como brazos o piernas, el vendaje más adecuado será en forma de espiral. En la zona de la cabeza usaremos el vendaje recurrente, cubriendo totalmente la zona lesionada. El vendaje en ocho se aplicará en la zona de las articulaciones, ya que es muy útil para realizar inmovilizaciones en dichas zonas, así como para sujetar apósitos. Y, por último, si lo que queremos es comprimir la zona en cuestión para su completa curación, lo más adecuado será usar un vendaje en forma de espiga.    ¿Qué es el vendaje funcional? El vendaje funcional es una técnica específica, que combina la anatomía y la biomecánica y permite limitar de forma selectiva el movimiento en la zona donde aparece el dolor. Es decir, mejorará la lesión de la zona a tratar sin paralizar su funcionamiento. Entre otras cosas, mejorará la cicatrización, se producirá una menor atrofia muscular que la provocada por otros tipos de vendaje y disminuirá el tiempo de recuperación de las dolencias. Su aplicación dependerá del tipo de dolencia a tratar, pero podemos distinguir entre tres tipos de técnicas: La técnica elástica en la que se usarán vendas adhesivas. La técnica inelástica en la que se usará tape blando de varias medidas. La técnica mixta o combinada en la que se combinarán los dos materiales anteriores, con el tape para los anclajes o extremos y la venda elástica para cerrar el vendaje.   Tipos de lesiones en las que el vendaje funcional será útil El uso de este tipo de ligaduras será adecuado en lesiones más leves, tales como: Distensiones ligamentosas de primer o segundo grado, así como para prevenir las laxitudes o debilidades en los ligamentos. Para rehabilitar pequeñas roturas en fibras musculares. Descargar tensión en zonas en las que se sufre tendinopatía, tales como muñeca, hombro o codo. Son recomendables después de la retirada de una escayola, para evitar la hipermovilidad de la zona. Dados los diferentes tipos de vendaje y las diferencias entre sus aplicaciones y resultados, serás muy importante elegir el vendaje correcto, conociendo la lesión correctamente. Por ello, en Rekovery Clinic, nuestros especialistas de fisioterapia y rehabilitación deportiva te ayudarán a elegir el más correcto para complementar tu rehabilitación.

LUXACIÓN Y SUBLUXACIÓN DE HOMBRO, por REKOVERY CLINIC

Luxación y subluxación de hombro: tratamiento y recuperación Hablamos de dislocación o luxación de hombro cuando el hueso superior del brazo de desplaza de la cavidad del omóplato. Se trata de una de las lesiones del hombro por caída más comunes dado que se trata de una de las articulaciones más activas de nuestro cuerpo. Si sientes que puedes sufrir dicha patología, te recomendamos reposo, aunque si los síntomas persisten, deberías acudir a tus especialistas de confianza. En este punto es bueno saber la diferencia entre luxación y subluxación. Mientras que la primera ocurre cuando la cabeza del húmero se sale totalmente de la glena del omóplato, en el segundo caso la separación es imparcial o incompleta.   Complicaciones y síntomas que se tienen con una luxación de hombro Si sientes dolor de hombro al levantar el brazo, si notas hinchazón en el mismo o si directamente está visiblemente fuera de lugar, es muy probable que te hayas dislocado el hombro. Las luxaciones de clavícula son más frecuentes de lo que piensas y tienen solución médica inmediata. Si piensas que has sufrido una lesión de este tipo, te recomendamos visitar a tu médico en seguida y tratar de no mover la articulación. Además, para bajar la inflamación, puedes aplicar compresas de hielo o tomar antiinflamatorios.   Tiempo de recuperación para un hombro dislocado Tras una luxación en el hombro, lo más importante es guardar reposo para que la distensión de los ligamentos cicatrice, por lo que recomendamos llevar el brazo en cabestrillo durante una o dos semanas y, pasado este tiempo, empezar el proceso de rehabilitación con fisioterapia. En Rekovery Clinic contamos con expertos en técnicas manuales y con las mejores máquinas de vanguardia para que el tiempo de recuperación tras tu lesión sea mínimo.   ¿Es posible que una luxación de hombro acabe en fractura de clavícula? La clavícula es un hueso que une el omóplato y el esternón y cuya función es de la proteger las estructuras vitales de nuestro cuerpo como los pulmones, los vasos sanguíneos o los nervios. La fractura de clavícula es una lesión frecuente especialmente en niños y adolescentes dado que se trata de un hueso que no se endurece hasta la edad adulta. Por ello, aunque es poco probable, si no logramos tratar la luxación a tiempo o si no seguimos los consejos de los especialistas, puede ser que una luxación acabe derivando en una fractura.   Consejos para una rehabilitación de rotura de clavícula Para comenzar el proceso de curación de una rotura de clavícula, es necesario saber qué tipo de fractura tiene el paciente, y, si los huesos están alineados -es decir, que los estrenos lesionados coinciden- podremos empezar con lo que llamamos el proceso ortopédico con cabestrillo o simplemente reposo de la zona afectada. En ningún caso usaremos férulas de yeso para este tipo de fracturas. Si, por el contrario, los huesos no están alineados, procederíamos a una intervención quirúrgica. Tras el visto bueno del médico, comenzaremos los ejercicios de fisioterapia que consistirán en retomar el movimiento de la extremidad lesionada sin forzarlo, con movilizaciones progresivas de las articulaciones adyacentes, seguidos de ejercicios de balanceo y, finalmente, un trabajo de refuerzo muscular.   Secuelas de una luxación de hombro o de una fractura de clavícula Principalmente, tras una lesión de este tipo, podemos esperar que la probabilidad de recidiva sea mayor, especialmente si el paciente es joven. No tratar a tiempo una lesión de este tipo puede derivar en una inestabilidad crónica de la articulación o en un deterioro de la misma con aparición temprana de artrosis.   Tratamiento de rehabilitación tras una operación El tratamiento más sencillo para recuperarse tras una cirugía de hombro es, en primer lugar, guardar reposo hasta que nuestro doctor nos indique que podemos empezar con la rehabilitación tras la operación de hombro. Los ejercicios de rehabilitación para consolidar fracturas de clavícula se centran en reducir el dolor y en mantener el movimiento de la articulación glenohumeral. Además, los ejercicios de fisioterapia tras la cirugía de hombros que te recomendará tu fisioterapeuta te ayudarán a no perder la movilidad y a reforzar la musculatura. En el caso de la rehabilitación de clavícula, debemos comentar que, en general, es un proceso que debe realizarse de manera casi inmediata a la intervención quirúrgica y normalmente se realiza alternando ejercicios físicos progresivos y terapias manuales como masajes o aplicación de ondas electromagnéticas de calor. Si quieres evitar sufrir una luxación o subluxación del hombro, te recomendamos calentar antes de realizar cualquier esfuerzo físico que requiera movilidad de las extremidades superior y siempre tener cuidado al realizar movimientos bruscos en el día a día. En caso de dolor, aplica frío y calor alternativamente y toma analgésicos para evitar la inflamación inmediata, aunque recuerda que, si el dolor persiste, te recomendamos acudir a tu médico de confianza.

LA IMPORTANCIA DE LA FISIOTERAPIA, por REKOVERY CLINIC

La importancia de la fisioterapia como medicina preventiva Siempre es preferible prevenir que curar, especialmente cuando se trata de nuestra salud. Debemos tomar esto como norma fundamental. Para sentirnos bien con nosotros mismos, no basta con gozar de buena salud física, sino que también es importante cultivar un bienestar interior. La fisioterapia puede ser una herramienta invaluable como medicina preventiva, ya que nos ayuda a mejorar nuestro rendimiento en las actividades diarias y a fortalecer nuestros músculos y huesos para mantenernos sanos y fuertes. A menudo, esta rama de la salud es pasada por alto erróneamente.   ¿Qué es la medicina preventiva y para qué sirve? La medicina preventiva se enfoca en evitar el desarrollo de enfermedades. En fisioterapia, esto implica el uso de ejercicios y equipos para fortalecer áreas vulnerables a lesiones. El propósito es proteger y promover la salud, prevenir incapacidades y enfermedades, y facilitar un diagnóstico temprano para un tratamiento más eficaz.   La fisioterapia como medicina alternativa La Seguridad Social generalmente cubre las sesiones de fisioterapia como tratamiento ambulatorio cuando la pérdida de movilidad es resultado de un accidente o enfermedad. En el caso de las aseguradoras privadas, se requiere que el accidente ocurra después de contratar sus servicios, y usualmente se necesita una prescripción médica.   ¿Por qué es importante acudir a un centro de fisioterapia? El enfoque preventivo de la fisioterapia implica evaluar, mejorar y abordar las condiciones musculares, especialmente aquellas más propensas a problemas, con el fin de prevenir malos gestos y corregir cargas durante la práctica de la actividad física, evitando así lesiones futuras. Fisioterapia deportiva como método de prevención de lesiones Las lesiones musculares más comunes, sin duda, son los desgarros musculares, que se producen cuando las fibras que conforman los músculos se rompen debido a la actividad física. Es importante recordar que tener huesos fuertes puede prevenir la aparición de enfermedades relacionadas con el debilitamiento óseo, como la artrosis. Esta enfermedad afecta las articulaciones y los tejidos cartilaginosos circundantes, causando dolor intenso.   Las mejores técnicas de prevención en fisioterapia deportiva Existen múltiples técnicas dentro de la fisioterapia deportiva preventiva, destinadas a prevenir las lesiones del aparato motor, especialmente durante la práctica de algún deporte, ya sea como amateur, como deportista de élite o de alto rendimiento. El quiromasaje fusiona relajación y salud. Es una técnica de origen español que implica masajes con manipulaciones manuales a un ritmo y velocidad controlados. Actúa en la piel, el sistema circulatorio, el sistema nervioso, así como en los músculos y los huesos. Sus objetivos incluyen descontracturar, relajar y estimular muscularmente. Mientras, la electroterapia utiliza corrientes eléctricas controladas por el fisioterapeuta y aplicadas estratégicamente para aliviar el dolor, deshacer contracturas y reducir la inflamación en las articulaciones. Tanto la fisioterapia como la osteopatía centran su tratamiento en la estructura corporal para regularizar el sistema nervioso y abordar dolencias óseas, como bloqueos de vértebras o mandíbulas encajadas. Por último, la fisioterapia respiratoria resulta especialmente beneficiosa para niños pequeños y personas mayores, ya que se enfoca en la eliminación de mucosidades y en la recuperación de enfermedades respiratorias como neumonías o bronquitis. En Rekovery Clinic, contamos con los mejores especialistas en fisioterapia avanzada para ayudarte a alcanzar tu bienestar físico de manera agradable y sencilla, o para acelerar tu proceso de recuperación. Reconocemos la importancia de la medicina preventiva para mejorar la calidad de vida. Con nuestras técnicas exclusivas de fisioterapia manual y equipos de última generación, junto con la experiencia de nuestros profesionales, podrás alcanzar un nivel de bienestar físico que tu cuerpo agradecerá.

LAS LESIONES MÁS COMUNES EN GOLF, por REKOVERY CLINIC

Las lesiones más comunes en golf Cuando se practica deporte, es frecuente enfrentarse a diversas lesiones y reconocerlas a tiempo es crucial para buscar atención médica adecuada. En el golf, actividad de precisión y técnica, los jugadores también están expuestos a riesgos específicos. Conocer los más habituales al practicarlo resulta fundamental para mantenerse en forma y evitar contratiempos.   Lumbalgia por swing en golfistas La lumbalgia es una de las lesiones más frecuentes entre los jugadores de golf. Esta dolencia puede desarrollarse debido a la repetición constante del movimiento de swing, que somete a la columna lumbar a tensiones y fuerzas biomecánicas significativas. Es posible que los golfistas sufran molestias en la parte baja de la espalda, rigidez y disminución de la movilidad, lo que puede afectar su capacidad para jugar.   Tendinopatías del manguito rotador en jugadores de golf Las tendinopatías del manguito rotador son lesiones comunes debido al estrés repetitivo que se ejerce sobre los músculos y tendones del hombro durante el swing. Estas lesiones pueden incluir tendinitis, bursitis o incluso desgarros del manguito rotador. Los síntomas pueden incluir dolor en el hombro, debilidad y dificultad para levantar el brazo por encima de la cabeza, lo que puede limitar la capacidad de movimiento de manera efectiva.   Epitrocleitis o codo de golfista La epitrocleitis, también conocida como codo de golfista, es una afección que afecta a la parte interna del codo. Esta lesión se desarrolla debido al estrés repetitivo que se ejerce sobre los tendones del antebrazo durante el swing. Los golfistas pueden experimentar dolor en la zona, sensibilidad al tacto y debilidad en el agarre, lo que puede interferir con su habilidad para golpear la pelota con precisión.   Lesiones en mano o muñeca Las lesiones en la mano y la muñeca también son frecuentes en golfistas debido a la fuerza y el impacto repetitivo que se produce al sostener y golpear la pelota con el palo. Estas lesiones pueden incluir esguinces, fracturas por estrés, tendinitis y síndrome del túnel carpiano. Es frecuente que estos sientan dolor, hinchazón y limitación en la movilidad de la articulación.   Epicondilitis o codo de tenista Aunque el término ‘codo de tenista’ puede parecer contradictorio en este contexto, los golfistas también pueden desarrollar epicondilitis debido al estrés repetitivo que se ejerce sobre los músculos del antebrazo durante el swing. Esta lesión afecta a la parte externa del codo y puede causar dolor, sensibilidad y debilidad en el agarre.   Factores que contribuyen a lesiones en golfistas La práctica del golf conlleva diversos elementos que pueden aumentar el riesgo de lesiones en los jugadores. Desde aspectos biomecánicos hasta técnicas de juego inadecuadas, es importante entender cómo estos aspectos pueden afectar la salud y el rendimiento de los golfistas. Mala técnica de swing: Un swing incorrecto ejerce una tensión excesiva en diferentes partes del cuerpo, aumentando el riesgo de lesiones musculoesqueléticas. Sobrecarga repetitiva: La repetición constante del swing y otros movimientos provocan sobrecargas en articulaciones y tejidos. Falta de flexibilidad y movilidad: La falta de flexibilidad limita el rango de movimiento, aumentando la tensión en músculos y articulaciones. Fuerza muscular desequilibrada: Desequilibrios en la fuerza muscular entre grupos antagonistas pueden incrementar el riesgo de lesiones, especialmente en las extremidades superiores e inferiores. Equipo inadecuado: El uso de palos de golf incorrectamente ajustados o de mala calidad afecta la biomecánica del ejercicio. Condiciones del campo: Factores como la pendiente del terreno, la calidad del césped y las condiciones climáticas también influyen.   Consejos para prevenir lesiones al jugar al golf Para garantizar una práctica deportiva segura y duradera, es vital protegerse de las lesiones. En el caso del golf, existen una serie de medidas preventivas: Calentamiento adecuado: Realizar ejercicios antes de jugar, como estiramientos dinámicos y ejercicios de movilidad, ayuda a preparar el cuerpo para el esfuerzo físico del juego. Mantener una técnica de swing adecuada: Practicar y perfeccionar la técnica de swing con la ayuda de un profesional es esencial para reducir la tensión en el cuerpo durante el golpe. Incrementar la flexibilidad y movilidad: Incorporar rutinas de estiramientos regulares y ejercicios de flexibilidad permite mejorar la movilidad articular y reducir la tensión en los músculos. Fortalecer los músculos específicos: Hacer ejercicios de fortalecimiento muscular dirigidos a los grupos musculares utilizados durante el golf, como los músculos del core, los hombros y los brazos, previene de lesiones y mejora el rendimiento. Utilizar el equipo adecuado: Asegurarse de utilizar palos de golf adecuadamente ajustados y de buena calidad, así como calzado con buen agarre y soporte. Escuchar al cuerpo: Prestar atención a las señales de fatiga, dolor o malestar durante el juego y tomar medidas para descansar y recuperarse adecuadamente.   Diagnóstico y tratamientos La identificación precisa de las lesiones en golfistas es crucial para garantizar una recuperación adecuada. Los profesionales de la salud, incluidos los médicos especializados en medicina deportiva, utilizan una combinación de evaluación clínica y pruebas de imagen para determinar la naturaleza y la gravedad de la lesión. Una vez diagnosticada, el tratamiento puede incluir reposo relativo, fisioterapia para mejorar la fuerza y la flexibilidad, y en algunos casos, medicamentos o intervención quirúrgica. La rehabilitación deportiva juega un papel fundamental en el proceso de recuperación, ayudando a los golfistas a volver a la práctica del deporte de manera segura. Esta puede incluir ejercicios terapéuticos, entrenamiento de técnica de movimiento y programas de retorno al deporte progresivos, diseñados para mejorar la fuerza, la estabilidad y la función biomecánica, y prevenir futuras lesiones. Nuestros fisioterapeutas altamente cualificados en Rekovery Clinic comprenden la importancia de un tratamiento especializado. Ubicados en Chamartín y equipados con las últimas tecnologías, nuestras instalaciones modernas y nuestro enfoque centrado en el paciente garantizan una atención de calidad y resultados óptimos para cada golfista que busca recuperarse. En Rekovery Clinic estamos comprometidos en ayudar a los jugadores de golf a recuperarse de lesiones de manera efectiva. Si necesitas tratamiento para una lesión relacionada con este u otro deporte, no dudes en pedir cita con nosotros y comenzar tu camino hacia una vuelta a los terrenos.

COCCIGODINIA: DOLOR EN EL COXIS, por REKOVERY CLINIC

Coccigodinia: dolor en el coxis La coccigodinia se refiere al dolor localizado en el coxis o cóccix, es decir, la parte más baja de la columna vertebral. Normalmente, el malestar aparece tras un traumatismo directo en este hueso. El dolor se acentúa al ejercer presión sobre el mismo, por ejemplo, al sentarse o realizando actividad física. La probabilidad de sufrir de esta patología es 4-5 veces más alta en mujeres que en hombres. Uno de los factores predisponentes es la anatomía femenina, porque este hueso es más largo que el de los hombres y está más expuesto.   Composición del coxis El coxis está formado por 3-5 vértebras fusionadas, aunque normalmente se ha visto que existe cierto movimiento limitado entre los huesos por las articulaciones fibrosas y ligamentos. La articulación está reforzada por los ligamentos sacrococcígeos, que encierran el último foramen intervertebral de la salida de la raíz S5. La raíz de S4, S5 y las raíces coccígeas contribuyen al plexo coccígeo, que proporciona una rica inervación somática y autónoma al ano, periné y genitales. El músculo elevador del ano y los músculos del cóccix se insertan y dan soporte al cóccix durante la defecación y parto. El glúteo mayor también se inserta lateralmente al cóccix y puede dar sensación de presión durante la posición de estar sentados. El tipo de dolor que provoca esta afección es normalmente crónico en la base y más agudo durante actividades físicas que agravan los síntomas. La sensación de presión, como al sentarse, o el impulso en la defecación también están comúnmente descritos como síntomas en esta anomalía. La sintomatología normalmente se acentúa al sentarse sobre superficies duras o pasar mucho tiempo sentado, y por el cambio postural de sentado a estar de pie. Generalmente se alivian quitando presión. La coccigodinia ha sido asociada con: dispareunia, disquinesia, dismenorrea y síndrome del piramidal. El síndrome del elevador del ano y el síndrome de la proctalgia fugaz son variantes de esta.   Diagnóstico de la coccigodinia En primer lugar, se deberá realizar un diagnóstico médico llevando a cabo un estudio radiológico tanto sentado como de pie, en una visión lateral y oblicua. Así valoraremos la rotación de la pelvis y la movilidad del coxis, observando la posible fusión de la articulación sacrococcígea y la parte superior del hueso. En las radiografías y resonancias magnéticas son test estáticos, por lo que no son tan útiles a la hora de diagnosticar una hipermovilidad o subluxación. A través de la resonancia se descartará o confirmará reacciones inflamatorias pericoccígeas, cambios óseos y a nivel de disco intervertebral, o tumores. En cuanto a la exploración fisioterápica: palparemos la zona, valoraremos la movilidad del sacro y de la articulación. Palparemos también los ligamentos sacrococcígeos y pubococcígeos. La fuerza de las extremidades inferiores, los reflejos y la sensibilidad también se debe valorar por si puede verse asociado a algún problema de origen neurológico.   Tratamiento de la coccigodinia Pautando al paciente una terapia conservadora, se recomendará un reposo funcional, evitando sentarse en superficies más duras y hacerlo sobre un cojín o flotador, no pasar un tiempo sentado muy prolongado … En cuanto a la actividad física, evitaremos deportes de impacto, bicicleta, deportes a caballo, actividades que puedan sobrecargar la zona lumbar y glútea. Esta primera fase puede estar acompañada de un tratamiento antiinflamatorio si el médico lo prescribe. A nivel visceral, es importante saber si el paciente tiene problema de estreñimiento, ya que esto puede provocar dolor por inestabilidad de la articulación sacrococcígea. En este caso, puede ser recomendable el uso de laxantes.   Ejercicios para combatir la coccigodinia Una vez el umbral del dolor haya disminuido y la persona tenga mayor tolerancia al tratamiento, comenzaremos con sesiones de fisioterapia en nuestra clínica de Madrid, relajando zonas que puedan estar afectadas a nivel muscular por hacer una compensación, movilizar/manipular articulaciones que puedan tener una hipo/hipermovilidad a partir de este dolor, incluso manipular la vía interna del coxis. Podemos complementar el abordaje con prácticas complementarias como electroterapia. En pacientes con proctalgia fugax y síntomas del elevador del ano, se hace hincapié en las técnicas de relajación del suelo pélvico. Una vez el enfermo se sienta mejor, comenzaremos de manera suave y progresiva a ejercitar suelo pélvico, CORE, zona glútea y lumbar. En una etapa primaria suelen recomendarse máquinas de biofeedback, es decir, un aparato de electroterapia, la cual da al individuo un estímulo para saber si lo está haciendo de manera correcta o no. Gradualmente, aumentaremos la dificultad de los ejercicios según su tolerancia, hasta que poco a poco consiga llevar a cabo todas las actividades que realizaba antes de la lesión. En ocasiones si el tratamiento conservador no da buenos resultados, puede recurrirse a la cirugía mínimamente invasiva de columna, también llamada endoscopia de columna, haciendo un corte parcial o total del cóccix.

¿QUÉ ES LA ARTROSIS CERVICAL? Por REKOVERY CLINIC

¿Qué es la artrosis cervical? Se trata de una la degeneración articular y posteriormente ósea de la región cervical. Es una de las zonas más comunes de artrosis en el cuerpo humano, degenerando el cartílago y los huesos y tejidos de la misma. Esta afección reumática afecta sobre todo a mujeres de avanzada edad, mayores de 50 años.   Síntomas de la artrosis cervical El indicador más grave que desencadena padecer artrosis cervical es el dolor de cuello, conocido también como cervicalgia. Además, se presenta rigidez articular, fomentando la degeneración ósea por el roce entre las carillas articulares de las vértebras. Se origina una contracción de los músculos de alrededor como mecanismo de defensa. El vértigo es otra señal común, por el que los pacientes sufren mareos cervicales, los cuales pueden afectar a la sensación de equilibrio del paciente.   Causas de la artrosis El desgaste propio de la edad es el principal motivo para padecer esta patología. Se producen microtraumatismos repetitivos a lo largo de nuestra vida que hacen que el cartílago de las articulaciones que lo recubre y el disco que existe entre las vértebras disminuyan su grosor y pierdan su función de amortiguar el movimiento y absorber impacto sobre esta región. Otra razón es a consecuencia de los factores genéticos y ambientales, siendo muy común la mala higiene postural. Por último, la artrosis cervical también puede desarrollarse de una manera más clara debido a traumatismos, infecciones o malformaciones.   Diagnóstico de la artrosis cervical En algunos casos, la artrosis cervical no presenta síntomas, por lo que tiene que confirmarse mediante pruebas de diagnóstico por imagen. En una radiografía es posible ver este desgaste. Además, la formación de osteofitos (protuberancias óseas en los extremos de las vértebras ocasionados por la erosión de la subcondral del hueso) y la disminución de espacio entre una vértebra y otra provoca que se identifique fácilmente que existe una evolución de la artrosis cervical. En el caso de sospechar de alguna complicación asociada a la artrosis, se podría pedir otras pruebas como la resonancia magnética, el escáner y la gammagrafía ósea, pero estas serían en casos muy puntuales en los que el especialista observará una evolución avanzada de la lesión.   Tratamiento de la artrosis cervical Para conseguir ralentizar la evolución de desgaste en esta región, se pueden seguir una serie de consejos: Hacer ejercicios de movilidad activa de la zona cervical y dorsal sin dolor.   Mantener una flexibilidad óptima de los tejidos adyacentes a dicho área.   Relajar la musculatura para que disminuya la tensión y realizar actividades que no requieran sobreesfuerzo.   La tecarterapia puede ser eficaz en estos casos.   Uso de tratamientos farmacológicos con función analgésica o antiinflamatoria.   Aplicar calor en la región cervical un par de veces al día.   Realizar una serie de ejercicios de estiramientos cuando se finaliza la actividad deportiva.   Las prácticas de yoga y pilates son muy recomendadas en estos casos, ya que son beneficiosas para mejorar la elasticidad de la zona cervical. Una vez se ha aplicado un tratamiento de fisioterapia cervical no invasivo, si el paciente no presenta una mejora física, es recomendable optar por una operación quirúrgica. Existen varios tipos de intervenciones, dependiendo del tipo de artrosis y grado de esta, siendo una de las más comunes la artrodesis cervical, que consiste en la fusión de discos vertebrales.   Ejercicios no recomendados Existen ciertas pautas que hay que evitar si se sufre este tipo de artrosis, como las siguientes: Evitar cargar con gran peso, pero en caso contrario hacerlo por encima de los hombros.   No realizar movimientos bruscos de la columna cervical, como por ejemplo, al nadar al estilo de braza.   Eludir los movimientos que produzcan tensión en el cuello.   Rekovery Clinic es una clínica de fisioterapia deportiva en Madrid especializada en este tipo de lesiones, donde podrás realizar tu rehabilitación con grandes profesionales del sector.

LESIONES DEPORTIVAS MÁS FRECUENTES, POR REKOVERY

Lesiones deportivas más frecuentes.   Si eres un adepto del deporte, seguro que no eres ajeno a las lesiones. Pero, ¿cuáles son las más comunes? Según qué tipo de actividad física realicemos, nuestro cuerpo es más propenso a sufrir un tipo de traumatismo, ya sea muscular, óseo u otro. Desde Rekovery Clinic, nuestros expertos en fisioterapia deportiva te recuerdan que, a la hora de realizar cualquier ejercicio, lo más importante es la seguridad: debemos ser conscientes de las limitaciones de nuestro cuerpo y de los riesgos que la actividad física conlleva para nuestra salud.   Deportes con mayor riesgo de lesiones No es lo mismo salir a correr por un terreno escarpado que jugar al squash, así como no son iguales las dolencias ocasionadas durante un partido de pádel que de rugby. Si tuviésemos que hacer un ranking de deportes según su peligrosidad, los primeros serían, sin lugar a duda, los de contacto como el rugby o el boxeo. Asimismo, el crossfit se encuentra entre las actividades más lesivas y, debido al ejercicio de levantamiento de pesas por encima de la cabeza, son especialmente frecuentes las hernias discales, y las afecciones de hombro y espalda.   Deportes con menor riesgo de lesiones Por otro lado, si quieres aprender a prevenir las lesiones, te recomendamos practicar pilates, natación o bicicleta estática. El pilates se ha convertido en un ejercicio multidisciplinario que presenta enormes beneficios para las articulaciones y los músculos. En su modalidad más terapéutica nuestros fisioterapeutas diseñan tablas de ejercicios dirigidas según la edad, el nivel o el dolor mientras supervisan y corrigen individualmente el trabajo de cada paciente. Por su parte, la natación terapéutica es un deporte ideal ya que no ejerce ninguna presión sobre los músculos y huesos a la par que los fortalece mediante el movimiento sin gravedad. Además, en Rekovery Clinic contamos con un servicio de fisioterapia del deporte y preventiva que te enseñará cómo fortalecer tus huesos y músculos mediante la evaluación de las condiciones musculares, evitando así futuros malos gestos, mejorando el aparato locomotor y corrigiendo la postura.   Lesiones deportivas de rodilla más frecuentes Las lesiones de rodilla son muy normales en los deportes en los que se salta, corre y, en general, deposita la mayor parte del peso en estas articulaciones. Por ello, es habitual tratar de esguinces, rotura de meniscos, ligamentos cruzados, roturas de tendón o lesiones del cartílago a aquellas personas que practica habitualmente fútbol, baloncesto o carreras, por ejemplo.   Dolores musculares más frecuentes Entre las molestias musculares más frecuentes se encuentran los desgarros (roturas fibrilares profundas) y las distensiones o los dolores de espalda que pueden estar ocasionados por en latigazos cervicales. Además, entre las dolencias óseas más comunes están los esguinces de tobillo o muñeca o las simples torceduras.   ¿Cómo prevenir las lesiones? Mantenernos lejos de las lesiones es tan fácil como mantener unos hábitos deportivos saludables y nunca exponer a nuestro cuerpo a un ejercicio excesivo. Lo primero es, por supuesto, realizar ejercicios de calentamiento que cubran no sólo las principales áreas ejercitadas, sino que también debemos tener en cuenta las zonas más sensibles, como el cuello, las muñecas o los tobillos. Además, al finalizar recomendamos siempre ejecutar una serie de estiramientos para evitar contracturas o roturas de fibra. En ambos casos deben ejecutarse de manera suave sin forzar demasiado. Desde Rekovery Clinic, siempre os animamos a practicar algún deporte ya que estimamos que la actividad física es esencial para una vida saludable. Sin embargo, y sin ánimo de desmotivar, os queremos recordar que lo más importante es tomarse en serio las precauciones que os hemos expuesto en este artículo ya que en ocasiones el deporte puede ocasionarnos problemas en la salud. Según tu tipo de lesión, en Rekovery Clinic ponemos a tu disposición las máquinas más vanguardistas para tratarte, los ejercicios más innovadores y, por supuesto, a los fisioterapeutas deportivos más experimentados de Madrid para que tu recuperación sea efectiva, rápida y definitiva.

LA NATACIÓN Y LA ESPALDA, POR REKOVERY.

La Natación y la espalda. Cuidar nuestra espalda es fundamental para mantener un estilo de vida activo y saludable. Entre los diversos ejercicios que ayudan a fortalecer esta área crucial, hay algunos que sobresalen por sus efectos positivos. En este sentido, la natación se erige como una disciplina completa que beneficia a todo el cuerpo, contribuyendo al bienestar general de varias maneras: • Músculos: esta actividad involucra todos los grupos musculares, desde los brazos y las piernas hasta el núcleo, promoviendo un fortalecimiento global del organismo, mejorando la postura y la resistencia muscular en general. • Articulaciones: Los movimientos suaves y fluidos en el agua reducen la tensión en las articulaciones, disminuyendo así el riesgo de lesiones. Esto lo convierte en un ejercicio suave pero efectivo, permitiendo un entrenamiento más amigable. • Cardiovascular: La actividad acuática estimula el sistema cardiovascular, mejorando la circulación sanguínea y promoviendo la salud del corazón. Áreas del cuerpo que se benefician con la natación Como ya se ha dicho, este deporte beneficia a todo el cuerpo, pero hay algunas partes en concreto que se ven especialmente favorecidas. En los brazos y hombros, los gestos repetitivos de la brazada fortalecen los músculos deltoides y tríceps, lo que se traduce en una mayor fuerza y tonificación en esa zona. Las piernas también se trabajan intensamente durante la natación, especialmente con las patadas continuas que se realizan en la mayoría de los estilos. Esto ayuda a robustecer el tren inferior, incluyendo los cuádriceps y gemelos. Además, los movimientos coordinados que se requieren para nadar ayudan a mejorar los tejidos que sostienen la espalda. Patologías que se enfrentan mediante la práctica de natación La natación se destaca como una opción versátil y beneficiosa para una amplia gama de condiciones de salud. Entre las principales enfermedades que se combaten realizando este deporte se encuentran: • Artritis: El movimiento en el agua es suave para las articulaciones, lo que ayuda a reducir el dolor y mejorar la movilidad de quien padezca artritis. • Asma: El ambiente húmedo de la piscina puede ser útil para personas con asma, incrementando su función pulmonar. • Problemas de espalda: La natación fortalece los músculos de la espalda y promueve una mejor postura, lo que puede aliviar el dolor de espalda y prevenir problemas crónicos. Además, la amplitud de movimiento que se logra con este deporte mejora la flexibilidad de la columna vertebral y sus estructuras circundantes. Por si esto fuera poco, la flotación en el agua reduce la presión sobre los discos intervertebrales, disminuyendo la carga en ella. • Enfermedades cardiovasculares: La actividad acuática mejora la resistencia cardiovascular y la circulación, algo beneficioso para personas con enfermedades del corazón. • Lesiones deportivas: este es un ejercicio de bajo impacto y, por lo tanto, perfecto para personas en rehabilitación de lesiones deportivas. • Obesidad: es una forma efectiva de hacer cardio, lo que puede ayudar en la pérdida de peso y en el manejo de la obesidad. Estilo de natación más adecuado para el dolor de espalda Entre los diversos estilos de natación, el crol y el estilo espalda son particularmente recomendados para aquellos que buscan aliviar molestias en esta área porque fomentan una posición horizontal en el agua, lo que ayuda a mantener la columna alineada y reduce la tensión en la zona baja. El crol, con su acción de patada y brazada, involucra los músculos dorsales, mientras que el estilo espalda permite una relajación notable en la zona lumbar. No obstante, es importante recordar que cada persona es única, por lo que es aconsejable consultar con profesionales de la salud antes de embarcarse en un programa de natación, especialmente si se tiene un historial de problemas en la espalda. En Rekovery Clinic, en pleno corazón de Madrid, nos especializamos en brindar soluciones de fisioterapia avanzada para lesiones y dolor de espalda. Nuestro enfoque integral se basa en la combinación de técnicas avanzadas de rehabilitación muscular y articular, junto con la experticia de nuestros profesionales en rehabilitación deportiva. Con ubicación estratégica en Castellana – Cuzco, te ofrecemos el respaldo necesario para cuidar y fortalecer tu espalda, garantizando un camino hacia la recuperación y el bienestar. Nuestro equipo de expertos está dispuesto a acompañarte en tu camino hacia la salud de tu espalda. Te invitamos a pedir una cita y experimentar de primera mano cómo nuestros tratamientos personalizados pueden marcar la diferencia en tu bienestar.  

La periostitis tibial, una de las lesiones más comunes en deportistas

La tibia es uno de los huesos más largo del cuerpo humano y compone la extremidad inferior. El dolor frecuente en las espinillas, también conocido como periostitis tibial es la inflamación del periostio, una membrana que protege la tibia y la une con los gemelos. Se trata de un dolor común de los corredores de velocidad por un uso excesivo de este hueso, puesto que cargan su peso sobre las rodillas y la parte inferior de la pierna.   Tipos de periostitis Podemos hablar de dos tipos de periostitis según el hueso afectado. La periostitis tibial posterior es aquella que proviene de la región posterior de la tibia y se origina por una sobretensión de la tibia posterior, el músculo sóleo y el flexor común de los dedos, afectando a aquellas personas que, a la hora de plantar el pie en el suelo, lo hacen girando hacia dentro y su peso se apoya sobre la parte interna de la planta. Por otro lado, la periostitis tibial anterior es la afección más frecuente que suele darse en deportistas que realizan actividades en terrenos duros o con grandes pendientes.   El mal del corredor Al igual que otras lesiones, no presenta una sola causa que la provoque, sino que los factores son diversos. El estilo de vida de muchas personas favorece la manifestación de dicha patología. Además, pasar muchas horas de pie a la hora de trabajar y realizar movimientos que se repiten una y otra vez, denominadas lesiones por esfuerzo repetitivo, son también algunas de las causas más frecuentes. Como se ha comentado con anterioridad, se trata de una lesión que afecta a la gran mayoría de atletas. Cuando el calzado no es el adecuado o se encuentra desgastado, existe un mayor riesgo para ellos. Es importante controlar la técnica a la hora de correr y entrenar y no exceder la intensidad y el volumen del entrenamiento, dando importancia a una correcta preparación muscular antes de comenzar a practicar la actividad deportiva, implicando los músculos y tendones del pie y la pierna. También es necesario tener en cuenta los propios defectos biomecánicos que se dan en el pie y en la carga corporal. La forma del pie y su exceso de pronación, que conocemos como arcos caídos, hacen que sea otra de las causas que se presenta en los corredores.   Síntomas del estrés tibial Las personas que presentan traumatismos de periostitis tibial sufren al principio dolor en las espinillas, pero a la hora que evoluciona, sienten una hinchazón de los músculos y los huesos de la parte interior de la pierna y una sobrecarga en los gemelos o las espinillas. Un dolor continuo en la tibia puede llegar a avanzar y provocar una fractura por sobrecarga. Esta molestia aparece a la hora de echar a andar y entrenar, que puede limitar la carrera y el entrenamiento de la persona, y desaparece de forma gradual cuando se finaliza la marcha y se reposa.   Tratamiento de la afección Ante todos estos síntomas, para prevenir dicha patología se recomienda cambiar en la medida de lo posible ciertos hábitos. En el caso de los deportistas, deberán cuidar su rutina a la hora de entrenar, sin sobrecargar los músculos de la pierna y realizar ejercicios de estiramiento tanto al comenzar como al finalizar. Hay que evitar en gran medida todas aquellas actividades que provocan dolor en la tibia, pero sin romper por completo la rutina, puesto que luego puede suponer un problema. Cómo técnicas preventivas para las imperfecciones biomecánicas, se recomienda realizar un análisis de la pisada y poder corregir o minimizar los malos hábitos a la hora de correr o estar de pie. El uso de los vendajes compresivos y la aplicación de masajes con hielo durante unos 15 minutos pueden ayudar a paliar los síntomas, aliviando el dolor y reduciendo la hinchazón de la zona.   Periodo de recuperación El tiempo que tarda un paciente en recobrar la movilidad habitual depende de la agudez de la patología, por lo que no se puede estimar un tiempo exacto. Recomendamos acudir a profesionales expertos que puedan ayudarte para tratar tu lesión y acortar los tiempos de recuperación mediante un diagnóstico previo y un tratamiento totalmente a medida. En Clínica Elgeadi contamos con tecnología avanzada y un equipo de expertos sin igual a tu servicio.   Ejercicios en casa Para aliviar de alguna forma los dolores que provoca el estrés tibial, recomendamos realizar una serie de actividades en casa. Estiramiento de la pantorrilla para periostitis. De frente a una pared, estirando tus brazos y apoyando tus manos sobre la pared, coloca tus piernas de forma que una se quede más adelantada. La pierna cercana a la pared debe estar ligeramente flexionada, mientras que la que queda por detrás estará totalmente recta. Ahora inclínate hacia delante y mantén esta posición durante unos segundos. Repite este estiramiento 3 veces. Autoestiramiento del extensor común de los dedos del pie. Siéntate en una silla y apoya el pie sobre la rodilla de la otra pierna. Con la mano, agarra los dedos del pie e intenta llevarlos hacia la planta del pie. Mantén la posición durante unos 30 segundos y repite 3 veces este ejercicio. Caminar de puntillas y de talones durante 2 minutos aproximadamente también puede ayudarte a estirar el periostio. La terapia manual es otra de las opciones, de forma que tendrás que agarrar tu pierna y palpar los nudos, aplicando cierta presión durante unos minutos. En caso de padecer algunos de los síntomas de la periostitis tibial se debe acudir a traumatólogos profesionales para una correcta exploración, diagnóstico y tratamiento. Puedes pedir cita en nuestra clínica o escribirnos para cualquier duda que tengas.