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Categoría: Medicina Deportiva

QUISTES PARAMENISCAL, por CLÍNICA ELGEADI

Tratamiento y recuperación del quiste de menisco mediante artroscopia La rodilla es una de las articulaciones más importantes del cuerpo humano que tiende a sufrir lesiones. Está formada por dos meniscos, uno en la parte interna de esta y otro en la cara externa de la misma. En el post hablaremos sobre qué es un quiste parameniscal, sus causas y síntomas, así como el tratamiento más eficaz.   ¿Qué es un quiste parameniscal? Se habla de la aparición de un quiste parameniscal cuando el líquido articular sinovial que se ubica en la rodilla se filtra a través de los meniscos.   Tipos de quistes de menisco Existen dos clases: el quiste parameniscal interno, que se produce cuando este sale en la zona de dentro de la rodilla; y el quiste parameniscal externo, mediante el cual el líquido sinovial se filtra por el área contraria. Los más comunes son los segundos, por la rotura anterior del menisco externo.   Síntomas de los quistes parameniscales Los quistes parameniscales se manifiestan por dolores en la cara interna o externa de la rodilla, dependiendo del tipo de quiste. Por otro lado, el paciente presenta síntomas como el bloqueo de la articulación y compresión de los nervios, afectando al sistema vascular. Todo ello dependerá del tamaño que presenta la afección, así como la localización del mismo. En algunas ocasiones, se puede detectar un pequeño bulto o tumoración en la zona afectada de la rodilla. Cuando dicha patología se localiza en el cuerpo del menisco externo, el paciente presenta sensación de hormigueo, incluso puede llegar a provocar una parestesia en el nervio que pasa por la articulación.   Causas de los quistes meniscales En la mayoría de los casos, aparece por una rotura del menisco de la rodilla. Otra de las causas son los traumatismos en la rodilla, que producen una degeneración del menisco, lo que provoca que aparezca el líquido articular. La rotura de los meniscos también se puede producir debido a malos gestos de la rodilla o una rotación de la misma.   Diagnóstico del quiste parameniscal Para detectar un quiste parameniscal, los especialistas utilizan la ecografía muculo-esquelética. Con la pierna semi-flexionada se podrá detectar el quiste parameniscal en la interlínea interna o externa de la rodilla. También se puede identificar mediante una resonancia magnética de rodilla, la principal prueba diagnóstica de esta patología. Con la prueba de estudio por imagen se podrán apreciar las posibles lesiones asociadas, como pueden ser las roturas de menisco o la degeneración condral, además de poder valorar el estado en que se encuentran los meniscos.   Tratamiento del quiste parameniscal En algunos pacientes, no es necesaria ninguna intervención quirúrgica para detener la salida del líquido sinovial, pues el propio cuerpo puede llegar a eliminarlo. Y, en los casos en los que no se detecta ninguna sintomatología, no es necesario realizar ningún tratamiento. Cuando la persona presenta síntomas que pueden llegar a impedir realizar actividades de la vida con normalidad, se quiere una artroscopia de rodilla, una de las técnicas mínimamente invasivas más innovadoras en el sector de la medicina. En Clínica Elgeadi contamos con un equipo de traumatólogos de rodilla en Madrid, que pueden ayudarte. Las técnicas mínimamente invasivas garantizan la mejor recuperación. En la mayoría de los casos, se recibe el alta hospitalaria el mismo día de la cirugía. Para evitar que la lesión pueda volver a aparecer, los especialistas recomiendan acompañar el tratamiento con trabajos de equilibrio y readaptación de las extremidades inferiores y la pelvis, de forma que se pueda preparar la rodilla tanto para las actividades diarias como para la práctica deportiva que requiera una gran resistencia. Además, la fisioterapia y rehabilitación pueden ayudar en gran medida en el tratamiento del dolor provocado por los quistes parameniscales. Rekovery Clinic cuenta con expertos en fisioterapia y rehabilitación de rodilla y realizan las mejores técnicas para una recuperación 100% eficaz.

DIAGNÍSTICO Y TRATAMIENTO DE LA LESIÓN DE CARTÍLAGO ARTICULAR, por CLÍNICA ELEGEADI

Una lesión del cartílago articular es frecuente en personas que practican deportes de carrera de alto impacto y aparece en articulaciones como la rodilla, el tobillo y la cadera. En este post te contamos cuál es la sintomatología de una lesión condral, sus causas y el mejor tratamiento para ella.   ¿Qué es el cartílago articular? El cartílago articular, de variedad llamada hialina, es un tejido de baja densidad celular. Está formado por condrocitos, unidades encargadas de sintetizar la matriz extracelular. Este recubre las superficies óseas que forman los elementos de las articulaciones, por lo que es bastante especial.   Función del cartílago articular Su principal cometido es transmitir y soportar las fuerzas sobre las superficies articulares que se ejecutan con los movimientos. Igualmente, se encarga de disminuir las probabilidades de padecer lesiones articulares, facilitando acciones suaves de deslizamiento. El cartílago articular está formado por fibras de colágeno tipo II. Este tipo proporciona cierta resistencia, además de fortalecer los huesos.   ¿Qué es una lesión condral? También conocida como lesión de cartílago, es aquella que, como su nombre indica, aparece en el cartílago de las articulaciones, que no deben confundirse con las lesiones osteocondrales, pues estas llegan a afectar al hueso subyacente. Estas son más frecuentes en la rodilla, el tobillo y la cadera, de forma que el tratamiento para cada una de ellas será completamente distinto. Dentro de las afecciones condrales de la rodilla, se puede encontrar condropatías que afectan a la rótula, así como a la superficie articular del fémur. Estas acompañan en gran parte de las ocasiones a lesiones en los ligamentos cruzados. Por su parte, también se puede detectar una condropatía astragalina, cuando esta afecta a la zona del tobillo, así como la condropatía acetabular, en caso de que afectase al acetábulo de la cadera.   Causas de una lesión del cartílago articular En primer lugar, la mayoría de las lesiones en el cartílago articular se originan por accidentes durante la práctica deportiva, al realizar actividad física de alto impacto repetitivo. Otras lesiones son causa de un traumatismo directo sobre la articulación. Además, el sobrepeso y la presión que existe en las articulaciones puede contribuir en la presentación de este tipo de afecciones condrales. La presencia de patologías de menisco, así como en el ligamento, también originan su aparición.   Síntomas de lesión condral Son muy particulares, por lo que requieren un tratamiento especial. Una lesión condral puede provocar dolor intenso en la articulación afectada, de forma que esta llega a hincharse, además de ocasionar cierta dificultad y limitación del movimiento.   Tratamiento para una lesión en el cartílago articular Como terapia conservadora, se recomienda aplicar hielo para reducir la inflamación. Igualmente, es importante hacer reposo. Para el tratamiento de las lesiones condrales, el especialista diagnosticará el grado de lesión de esta, de forma que pueda determinar el tratamiento más apropiado para cada caso. En principio, se corregirán las posibles causas de la condropatía. En caso de que sea la rodilla la que esté afectada, se alineará la rótula, corrigiendo las lesiones de menisco y fortaleciendo la musculatura de apoyo. La cirugía artroscópica es una de las técnicas quirúrgicas más innovadoras mínimamente invasivas para su tratamiento. Con pequeñas incisiones en la piel, nuestros especialistas pueden observar directamente el interior de las articulaciones. El equipo del Prof. Dr. Elgeadi cuenta con profesionales especialistas en microcirugía de rodilla en Madrid, reconocidos tanto a nivel nacional como internacional. De esta forma se consigue una recuperación completa del paciente con buenos resultados. En cualquier caso, se debe vigilar y controlar su evolución.   ¿Cómo prevenir lesiones condrales? Puesto que la aparición de esta patología es consecuencia del sobrepeso, para evitarla es importante llevar un control del peso. Además, es fundamental realizar actividades y ejercicio físico de manera regular y moderada. La fisioterapia es otra medida que se debe considerar. Una lesión de cartílago articular no tratada a tiempo puede llevar a una limitación funcional de la articulación afectada, facilitando así la aparición de otros problemas de salud como el desarrollo de la artrosis. Cuenta con el equipo de Clínica Elgeadi para el tratamiento de afecciones traumatológicas

¿QUÉ ES LA ALOSTASIS Y QUE APLICACIONES TIENE? por CLÍNICA ELGEADI

La Mecanotransducción y el principio de la Alostasis paracen algo novedoso, pero son técnicas que se llevan usando durante bastantes años en el terreno de la fisioterapia. El principio fundamental de la Alostasis es que considera la variabilidad como un aspecto favorable, ya que significa que el organismo tiene la capacidad de adaptarse a los desafíos ambientales y, de esta manera, el cuerpo regulará los procesos fisiólogos a lo largo del tiempo, respondiendo de manera anticipada a las amenazas o esfuerzos. Un ejemplo de esto puede ser cuando el cuerpo se encuentra sometido a cualquier situación considerada como estrés, ya sea en los músculos en cualquier otro elemento, lo que provocará un desbalance o variación de elementos mediadores primarios como pueden ser el cortisol y la adrenalina.   Diferencias entre la Alostasis y la Homeostasis La Homeostasis es conocida como la capacidad de autocuración y autoequilibrio del organismo. Se centra en el modelo de estrés de Hans Seyle, que se refiere a la estabilidad de los sistemas fisiológicos que mantienen la vida, entre los que se pueden incluir la temperatura corporal, los niveles de glucosa o el pH. Según esta teoría el organismo, tras ser sometido a una situación de estrés (fase de alarma), responde sin que nosotros seamos conscientes de ello, adecuándose a la situación o actividad. En contraposición con la Alostasis, la Homeostasis afirma que el organismo, tras una fase de alarma y una de adaptación, se autoregula para volver a la ‘normalidad’, es decir, habla sobre sistemas regulatorios fisiológicos con poca variación.   La mecanotransducción como método aplicado en fisioterpia La mecanotransducción es el proceso mediante el cual el organismo transforma un estímulo mecánico en una respuesta química, es decir, el proceso por el cual las estructuras del aparato musculo esquelético se regeneran tras estar sometidas a una situación de estrés. Esta respuesta se produce por varias razones, entre las que destacan la contracción muscular o la tracción y la compresión que sufren los tejidos y articulaciones al soportar cargas pesadas o actividades motrices. En definitiva, se trata del método por el cual un estímulo o movimiento fuerzan la regeneración del tejido, convirtiendo el ejercicio o el ‘forzar’ las lesiones en un tratamiento muy usado en fisioterapia.   Pasos o proceso de la mecanotransducción La mecanotranducción se puede dividir en tres fases principales: Mechanocoulping o estímulo mecánico, es decir, la actividad o situación de estrés a la que es sometido el tejido en cuestión, como puede ser hacer sentadillas Cell – Cell communication o comunicación intercelular, que será como las células de la parte del tejido en el que ocurre el estímulo se lo comunican al resto de partes de dicho tejido. Effector cell response o respuesta de las células efectoras, detonada por el estímulo y que causa la regeneración del tejido.   Aplicación de la Alostasis y la mecanotransducción en fisioterapia En muchas ocasiones, los profesionales de la fisioterapia utilizan la mecanotransducción sin saber que lo están haciendo, ya que agrupa varios tipos de tratamientos. La técnica principal consistirá en forzar de manera moderada el músculo o tejido, de manera que la zona afectada vaya adaptándose al peso o fuerza aplicados y este comience a regenerarse como método de adaptación. El ejercicio terapéutico consistirá pues en usar la fuerza o estrés producidos por el ejercicio como técnica de tratamiento de distintas lesiones. Uno de los aspectos más importantes será el entrenamiento neuromuscular, que supondrá una actividad fundamental a la hora de prevenir y curar dolencias. Será imprescindible, para garantizar su correcto funcionamiento, un control motor adecuado, integrando los circuitos neuronales y de los músculos.   Fases recomendadas en un entrenamiento con mecanotransducción El aspecto más importante a la hora de realizar un entrenamiento introduciendo la mecanotransducción será encontrar la carga óptima para cada ejercicio y persona. Por ello, las etapas de este tipo de entrenamientos serán: Moderación de la carga: Consistirá en buscar las condiciones óptimas para que el tejido lleve a cabo su cicatrización. Se combinará con reposo relativo y actividades isométricas. Aumento de la carga: Después, se procederá a restaurar la fuerza en la zona lesionada. Será importante elegir el ejercicio correcto y llevar a cabo un entrenamiento con base de repeticiones y series. Ejercicio pliométrico: Podrá aplicarse cuando los síntomas hayan desaparecido y se hayan recuperado la fuerza y la resistencia y ayudará, mediante el aumento de velocidad, a adaptar el organismo de nuevo de cara a la rutina diaria. Por tanto, las técnicas de ejercicio terapéutico serán muy importantes a la hora de recuperar y rehabilitar tejidos, siempre guiados por profesionales y teniendo en cuenta la lesión y la constitución de quien la sufre. Si necesitas más información, no dudes en consultar a nuestros fisioterapeutas especializados y te comentarán la mejor opción para la rehabilitación de tu dolencia.

¿QUÉ ES LA NEURALGIA DEL TRIGÉMINO? por CLÍNICA ELGEADI

La neuralgia de trigémino, también conocida como neuralgia facial o síndrome de dolor facial paroxístico, es considerada como una de las patologías más dolorosas que existen. Está causada por una alteración del nervio trigémino, que es el encargado de transmitir información y sensaciones entre la cara y el cerebro, y puede afectar de forma directa a la calidad de vida del paciente. Es por ello, que adquiere especial importancia un diagnóstico y tratamiento correcto. Además, es más común entre mujeres con edades superiores a los 50 años.   Síntomas de la neuralgia del trigémino Habitualmente, quien sufre de neuralgia de trigémino experimenta un dolor punzante que suele localizarse en uno de los lados del rostro. Suele presentarse de forma repentina, provocando crisis de dolor. En otras ocasiones, puede irradiarse hacia otras zonas, tales como la frente, los ojos o las encías, y manifestarse acompañado de una sensación de ardor que se extiende por la mejilla. Es habitual, que este dolor aparezca mientras el paciente realiza actividades cotidianas, tales como tocarse la cara o lavarse los dientes, que pueden activar puntos gatillo.   Causas de la neuralgia facial En algunos casos, puede estar provocado por la presión de un vaso sanguíneo, ya sea una vena o una arteria, sobre el nervio. En otras ocasiones, deriva de enfermedades degenerativas, por ejemplo, la esclerosis múltiple. Esto se debe a al desgaste de la mielina, que es la capa protectora que rodea los nervios. Además, algunos pacientes sufren neuralgia de trigémino como consecuencia de la existencia de un tumor que presiona el nervio.   Tipos de neuralgia de trigémino Dependiendo de la sintomatología que presente el paciente se pueden diferenciar diferentes clases de neuralgia de trigémino. En primer lugar, la neuralgia esencial, cuando está provocada por la presión del nervio por vasos sanguíneos. Con la neuralgia idiopática, en cambio, el paciente experimenta síntomas y dolor sin que exista una causa concreta que pueda asociarse a ello. Por último, se diferencia la neuralgia secundaria, que aparece como consecuencia de otras patologías, como tumores o esclerosis múltiple.   Diagnóstico de la neuralgia facial Ante la aparición de dolor en el rostro, es recomendable que el paciente acuda a un traumatólogo experto en neuralgia. En primer lugar, se realizará un estudio de su historia clínica, con el objetivo de encontrar hallar antecedentes que puedan relacionarse con la aparición del dolor. Además, este tendrá que explicar de forma detallada la sintomatología que ha presentado. En segundo lugar, se realizará un examen neurológico, en el que le realizará una palpación del rostro para conocer qué ramificaciones del nervio están afectadas. Además, en muchos casos, se realiza una prueba de reflejos para esclarecer la causa del dolor. Muchas veces, es necesario realizar pruebas complementarias, como resonancias magnéticas o tomografías. El objetivo es descartar o confirmar la existencia de un tumor u otras patologías, que puedan ser causantes de la compresión del nervio.   Tratamiento para la neuralgia de trigémino Una vez se ha realizado el diagnóstico, el tratamiento suele ser preventivo, es decir, el objetivo principal es aliviar el dolor del paciente. Sin embargo, en la mayoría de los casos no resulta posible su eliminación de forma completa. Es habitual que, en primer lugar, se prescriba un tratamiento farmacológico, basado en antiinflamatorios o anticonvulsivos, que ayude a aliviar el dolor. Los medicamentos miorrelajantes, contribuyen a la relajación muscular, pero a menudo provocan efectos secundarios, como somnolencia o desorientación. En la mayoría de los casos, el afectado suele precisar un tratamiento más fuerte. Por ejemplo, el bloqueo de ramas nerviosas con radiofrecuencia. También, es recomendable la aplicación de toxina botulínica que, en ocasiones, alivia el dolor en personas que ya no sienten alivio con tratamientos antiinflamatorios. En los casos más graves, en los que el dolor afecta de forma negativa a la calidad de vida del paciente, se suele recurrir a cirugía. El tratamiento más común, consiste en la descompresión microvascular. Es decir, la colocación o eliminación de los vasos sanguíneos que presionan el nervio trigémino provocando dolor.   Prevención de la neuralgia de trigémino En la mayoría de los casos esta patología es inevitable. Sin embargo, se ha demostrado como el control de la glucemia en personas diabéticas puede ayudar a evitar su aparición. Así como, los medicamentos empleados para el tratamiento del herpes zóster, también pueden ser útiles para la prevención. En un alto porcentaje de casos, el tratamiento es preventivo, como ya se ha dicho, y el objetivo principal es evitar que afecte a su calidad de vida. Por eso, es recomendable que el individuo evite situaciones de estrés que puedan desencadenar una crisis de dolor. Así como, la realización de ejercicios de relajación, que ayuden al control del mismo. Como se ha explicado a lo largo del post, es importante la detección temprana de los síntomas y visitar a un profesional. De esta forma, se podrá aplicar un tratamiento, que alivie el dolor.

ROTURA DE MENISCO, por CLÍNICA ELGEADI

Los sintomas y el tratamiento de la rotura de menisco La rotura de menisco es una lesión común entre la población, especialmente entre deportistas. Es importante tratarla de forma adecuada, para que el paciente pueda recuperar la normalidad en tiempos más cortos. Algunas articulaciones que poseen meniscos son, por ejemplo, la rodilla, la muñeca o la articulación temporomandibular.   ¿Qué son los meniscos y cuál es su función? Los meniscos son unas estructuras cartilaginosas situadas en la articulación de la rodilla, entre el fémur y la tibia. Están compuestos principalmente de agua y colágeno, y presentan una estructura dura y elástica. Se caracterizan, por actuar como amortiguadores y absorber los impactos, lo que supone menos tensión sobre los cartílagos. Además, desempeñan una función fundamental en la movilidad de la rodilla y aportan estabilidad. Existe el menisco interno y el menisco externo. Ambos están divididos en tres partes: cuerno posterior, cuerpo y cuerno anterior. El menisco interno es más propenso a sufrir lesiones deportivas al contar con una estructura bastante abierta. Por su parte, el externo posee una muy cerrada.   Lesiones más habituales en los meniscos Pueden estar provocadas por diversos motivos. En primer lugar, a causa de un traumatismo, habitual entre deportistas, y que se produce por un golpe o giro severo, o por un mecanismo de torsión. La lesión de meniscos también puede tener un origen degenerativo y son comunes entre personas de edad avanzada. La razón principal es el desgaste de la articulación y la pérdida de elasticidad del menisco. En estos casos, la lesión se produce sin la necesidad de un movimiento agresivo.   Rotura de menisco La rotura de menisco es una de las lesiones más comunes de rodilla, se produce cuando se pierde la continuidad con la articulación, aunque también se pueden producir roturas en su interior, lo que se conoce como meniscopatía. Esta afección puede ser de dos tipos: roturas traumáticas o lesiones degenerativas. Las primeras se dan en gente joven y están provocadas por un traumatismo o un movimiento brusco que, en muchos casos, puede ir acompañada de la rotura del ligamento cruzado anterior. Suelen ser roturas grandes, por ejemplo, la rotura de asa de cubo, que afecta al menisco, prácticamente, en su totalidad. Por otro lado, las segundas habitúan a suceder al realizar actividades cotidianas. En este caso, son más pequeñas, cuyos bordes irritan el cartílago y producen dolor, por ejemplo, la rotura de pico de loro.   Síntomas de la rotura de menisco Es común que el paciente sienta dolor agudo al realizar esfuerzos mínimos, acompañado de rigidez e inmovilidad en la articulación y debilidad en la pierna afectada. En muchos casos, el individuo puede presentar inflamación en la zona, provocada por la creación de un quiste parameniscal alrededor del menisco. En los casos de roturas degenerativas, es probable que el paciente no presente síntomas, o que los síntomas aparezcan con el paso del tiempo.   Diagnóstico de la rotura de menisco Cuando la persona afectada acude al especialista con dolor, lo primero que se realiza es una palpación y una exploración física, para ello, se suele realizar la prueba de McMurray, en la que se flexiona y se rota la rodilla, observando si el menisco se tensiona. Acto seguido, se realizarán las pruebas de imagen necesarias. Se puede someter a un paciente a una radiografía, en la que no se observa el menisco, pero, en casos de rotura por desgaste, se podrá valorar el grado de artrosis. Sin embargo, la prueba más útil para el diagnóstico es la resonancia magnética. En casos más extremos, en los que las pruebas anteriores no aportan información suficiente, se puede realizar una artroscopia, que permite observar el interior de la articulación, para una exploración más precisa.   Tratamientos para la rotura de menisco Cuando se diagnostica una rotura de menisco, en primer lugar, se suele recomendar que el paciente realice reposo y reduzca la presión sobre la rodilla, evitando movimientos bruscos o posiciones forzadas. Además, se recomienda aplicar hielo en la zona y el paciente deberá permanecer con la pierna en alto, para que la musculatura se relaje. En estos casos, es habitual pautar un tratamiento antiinflamatorio, que reduzca la inflamación y alivie el dolor. Suelen ofrecer buenos resultados, los tratamientos de fisioterapia, que se centran en la rehabilitación y fortalecimiento de los músculos que rodean la rodilla, con el objetivo de estabilizar la articulación. En algunos casos, se realizan transfusiones de células madre en el menisco, el objetivo de este tratamiento es la regeneración del cartílago afectado y recupere su capacidad de autocuración, para así evitar futuras lesiones. En ocasiones, especialmente tras roturas traumáticas, es necesario que el paciente se someta a una menisectomía, es decir, una cirugía mediante artroscopia, en la cual se extraerá una parte del menisco o, en algunos casos, en su totalidad. Sin embargo, se intenta realizar una sutura del menisco, lo que ofrece mejores resultados a largo plazo, ya que estos tienen zonas que reciben flujo sanguíneo (vascularizadas).   Operación de menisco: tiempo de recuperación La recuperación tras una cirugía de menisco tiende a ser rápida y se suele pautar un tratamiento antiinflamatorio, para que el paciente no experimente dolor. Los primeros días, este deberá utilizar muletas para no apoyar el pie y evitar tensión en la zona intervenida. En este tipo de recuperaciones, adquiere gran importancia la rehabilitación, ya que evita la atrofia muscular y ayuda al fortalecimiento. En conclusión, la recuperación total, suele oscilar entre los tres y cuatro meses.   ¿Cómo cuidar las rodillas para evitar una rotura de menisco? Existen ciertas pautas que ayudan a prevenirlas. En primer lugar, se deben evitar deportes que supongan un impacto excesivo y repetido en la articulación, así como actividades que coloquen la rodilla en posiciones forzadas. Se recomienda, realizar deportes de bajo impacto de forma regular, que ayudarán a controlar el peso corporal, y a mantener la zona fortalecida y aportarán estabilidad a la articulación. Para el tratamiento experto de cualquier condición relacionada con el…
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¿QUÉ ES LA TENDINITIS ROTULIANA? por CLÍNICA ELGEADI

¿Qué es la tendinitis rotuliana? Importancia de un tratamiento correcto La tendinitis rotuliana, común entre deportistas, puede ser incapacitante y dificultar actividades diarias. A continuación, se detallan las medidas para prevenir su desarrollo y evitar molestias.   Qué es y porqué se produce la tendinitis rotuliana La tendinitis rotuliana es una lesión que afecta al tendón que conecta la rótula con la tibia, causada generalmente por la tensión repetitiva en este tejido, desencadenando inflamación. Además de la causa más común mencionada, varios factores pueden desencadenarla, como la tensión muscular en los cuádriceps o los isquiotibiales. Dicha afección suele ser más común en pacientes con antecedentes de patologías que afectan el flujo sanguíneo de la rodilla o enfermedades autoinmunes como el lupus o la artritis reumatoide. También es frecuente en personas con diabetes.   ¿Qué tipos de tendinitis rotuliana existen? Dependiendo de las características de la inflamación, se identifican distintos tipos de tendinitis rotuliana, siendo uno de los más comunes la tendinopatía del tendón rotuliano proximal, típicamente ocasionada por el desgaste de ese área. En segundo lugar, se encuentra la tendinopatía del tendón rotuliano distal, donde la inflamación suele estar vinculada a la presencia de calcificaciones. Por último, está la neovascularización tendinosa, la más compleja de todas, caracterizada por la formación de nuevos vasos sanguíneos y terminaciones nerviosas, las cuales son responsables del dolor.   Síntomas de la tendinitis rotuliana Sus signos, generalmente, se manifiestan una vez que la inflamación se ha establecido en la articulación. Inicialmente, el paciente puede experimentar dolor después de realizar actividades físicas o esfuerzos. Sin embargo, a medida que la inflamación progresa, el dolor puede manifestarse durante las actividades cotidianas, lo que a menudo dificulta la realización de movimientos básicos. También puede haber inflamación en la región de la rodilla. En ocasiones, se observa rigidez en la articulación o debilidad en la pierna.   Diagnóstico de la tendinitis rotuliana Para un correcto diagnóstico de la tendinitis rotuliana, es importante acudir a un especialista ante la aparición de síntomas. Inicialmente, se llevará a cabo una palpación en la zona para identificar la presencia de calcificaciones. Basándose en la observación del médico, en la mayoría de los casos se requieren pruebas de imagen adicionales para establecer un tratamiento adecuado. Entre estas pruebas se incluyen la resonancia magnética, que permite detectar cambios en el tendón, radiografías para identificar problemas óseos, y ecografías para visualizar posibles desgarros.   Tratamiento tendinitis rotuliana  El tratamiento debe ser administrado de manera precisa y adaptado a las necesidades individuales del paciente para prevenir la cronicidad de la lesión. Se suele recomendar un período de reposo para evitar movimientos bruscos en la articulación. Además, se prescriben antiinflamatorios y se aconseja la aplicación de hielo en la zona afectada. Puede ser tratada con fisioterapia, la cual incluye ejercicios para fortalecer y estirar la musculatura, reduciendo así la tensión sobre el músculo. Cuando los tratamientos convencionales no producen los resultados deseados, se considerarán opciones de tratamiento más avanzadas y complejas como, por ejemplo, sinfiltraciones intratendinosas. También, se lleva a cabo la infiltración de células madre para evitar la formación de neovascularizadores y, así, evitar el dolor. En los últimos años, se han desarrollado terapias celulares biológicas que se aplican para restaurar los mecanismos naturales de curación del tendón, los cuales pueden haberse visto comprometidos debido a la lesión. En los casos más graves, a veces, es necesario realizar una cirugía. Por lo general, estas cirugías se realizan por artroscopia, utilizando incisiones pequeñas. Durante el procedimiento, se eliminan las adherencias del tendón, las cuales pueden ser la causa del dolor en el paciente.   Cómo prevenir la aparición de tendinitis rotuliana En pacientes con patologías previas, es difícil prevenir la aparición de tendinitis rotuliana. Sin embargo, en aquellos con un estado general de salud adecuado, hay ciertas pautas que pueden ayudar a evitar su desarrollo. Es importante corregir las malas posturas que implican posiciones forzadas para la rodilla durante el ejercicio. En este sentido, el uso de plantillas ortopédicas, prescritas por un especialista, puede ser recomendable. Utilizar calzado adecuado es otro punto fundamental. Se recomienda uno de buena calidad que se ajuste correctamente al pie y tenga la anchura adecuada. Y se desaconsejan los zapatos de punta o de tacón en la medida de lo posible. A la hora de hacer deporte, es importante usar unas zapatillas adecuadas a cada tipo de pisada. Por eso, la realización de un estudio biomecánico de la pisada que brinde información sobre el tipo de pisada es realmente apropiado. No dudes en consultar a un especialista ante la presencia de dolor o inflamación en la rodilla para obtener un diagnóstico preciso. Es fundamental seguir el tratamiento de manera regular para evitar que el dolor se vuelva crónico y pueda afectar negativamente a tu calidad de vida.

¿QUÉ ES UNA PUBALGIA O HERNIA DEL DEPORTISTA? por CLÍNICA ELGEADI

¿Qué es una pubalgia o hernia del deportista? La práctica deportiva es una actividad que aporta numerosos beneficios tanto para la salud física como la mental. Sin embargo, en ocasiones, el exceso de ejercicio o una técnica inadecuada pueden conducir a lesiones que afectan nuestra salud y bienestar. Entre estas lesiones, la hernia del deportista es una afección común que puede limitar la capacidad de realizar actividades físicas y causar molestias significativas. Dicha patología afecta la zona de la ingle y el área baja del abdomen. Se caracteriza por un dolor crónico y persistente en la región inguinal, que puede irradiarse hacia la parte interna del muslo o la zona genital. Esta suele ser el resultado de movimientos repetitivos, cambios bruscos de dirección, o sobreuso de los músculos abdominales y de la pelvis, especialmente en deportes como el fútbol, el rugby, el hockey y el tenis, entre otros.   Síntomas de la hernia del deportista Generalmente, esta lesión se manifiesta con los siguientes signos, aunque pueden cambiar según el caso y la persona: Dolor en la región inguinal: es el más característico, consiste en un dolor crónico y persistente en la zona de la ingle, que puede ser agudo o punzante. Dolor al realizar ejercicio: el malestar tiende a empeorar al realizar actividades que involucran movimientos de flexión, rotación o cambios de dirección, como correr o saltar. Dolor al toser, estornudar o hacer esfuerzos: puede intensificarse al realizar actividades que aumentan la presión intraabdominal. Sensibilidad y dolor al tacto Dolor en diferentes zonas del cuerpo: existe la posibilidad de que se irradie hacia la parte interna del muslo, la zona genital, la pelvis o la zona baja de la espalda. Inflamación y molestias Es fundamental que los pacientes  tengan en cuenta que los síntomas de la hernia del deportista pueden ser similares a los de otras condiciones, como la distensión muscular o la tendinitis, por lo que es fundamental obtener un diagnóstico preciso mediante la evaluación de un profesional de la salud especializado, como un médico deportivo o un especialista en traumatología.   Causas de la pubalgia en deportistas Los motivos de la hernia del deportista pueden ser diversas, y a menudo estar relacionadas con la práctica de diferentes deportes y movimientos. Entre las causas más comunes se incluyen: Sobreesfuerzo y sobreuso muscular: la práctica deportiva intensa y repetitiva puede causar un desgaste excesivo de los músculos, lo que puede llevar a la irritación e inflamación de los tejidos. Movimientos repetitivos: actividades deportivas que implican movimientos repetitivos de flexión, rotación o cambios bruscos de dirección pueden ejercer una tensión excesiva en los músculos abdominales y de la pelvis. Traumatismos: los golpes directos o los traumatismos en la zona inguinal. Debilidad muscular: Un desequilibrio en la fuerza y la estabilidad de los músculos del core y de la pelvis. Lesiones previas Factores anatómicos:  alineación anormal de la pelvis o una discrepancia en la longitud de las piernas. Falta de calentamiento adecuado   Diagnóstico de la hernia del deportista Su identificación implica una evaluación exhaustiva por parte de un profesional médico especializado, que evaluará detalladamente el historial clínico del paciente, llevará a cabo un examen físico para evaluar su condición y solicitará pruebas diagnósticas para confirmar con precisión el diagnóstico. Entre las pruebas que pueden ser solicitadas se incluyen estudios de diagnóstico por imagen, como ecografías, resonancias magnéticas o tomografías computarizadas, los cuales permiten confirmar el diagnóstico y evaluar la extensión de la lesión. Además, pueden realizarse pruebas funcionales para evaluar la fuerza, la flexibilidad y la estabilidad muscular en la zona afectada. Es crucial descartar otras condiciones que puedan causar síntomas similares.   Prevención de la pubalgia en deportistas Existen varias estrategias para reducir la probabilidad de sufrir esta patología, como seguir un programa de entrenamiento bien estructurado que incluya ejercicios para fortalecer los músculos necesarios y promover la flexibilidad. Asimismo, realizar calentamientos y estiramientos para preparar los músculos antes de realizar deporte y prevenir tensiones innecesarias. Además, mantener un peso saludable y estar alerta ante cualquier signo de malestar en la región inguinal son aspectos clave para lograr prevenir esta lesión.   Tratamiento para la hernia del deportista En muchos casos, se recomienda un enfoque conservador que incluya reposo, fisioterapia y modificaciones en la actividad física para reducir la inflamación y fortalecer los músculos afectados. La fisioterapia puede incluir ejercicios de estiramiento y fortalecimiento específicos para mejorar la estabilidad y la función muscular en la región inguinal. En casos más graves o cuando el tratamiento conservador no es efectivo, se puede considerar la cirugía para reparar la hernia y restaurar la integridad de los tejidos afectados.   ¿Cuánto tarda en curarse una pubalgia? El tiempo de recuperación puede variar dependiendo de la gravedad de la lesión, el tratamiento recibido y las características individuales de cada paciente. En casos leves o moderados, donde no hay roturas musculares importantes, puede ser de varias semanas. En escenarios más graves o cuando se requiere cirugía, estaríamos hablando de hasta varios meses. En Clínica Elgeadi comprendemos lo difícil que puede ser padecer una lesión tan dolorosa y limitante como la pubalgia. Por eso, contamos con un equipo médico especializado en lesiones deportivas que podrá diagnosticar tu lesión con precisión y brindar el tratamiento adecuado para que puedas acelerar tu recuperación y permitir que vuelvas a disfrutar del deporte lo antes posible.

LESIONES EN LA RÓTULA DE RODILLA, por CLÍNICA ELGEADI

Las lesiones más comunes de la rótula de rodilla El dolor de rodilla es uno de los más frecuentes que lleva a los pacientes a visitar a un especialista en traumatología. Este puede ser la consecuencia de alguna lesión en el área o un síntoma de una infección y tener efectos devastadores en nuestros hábitos diarios, por eso, es fundamental visitar a un profesional para que realice un diagnóstico.   ¿Por qué duelen las rodillas? Cada año, numerosos pacientes con los mismos síntomas acuden a clínicas de traumatología especializadas describiendo un malestar en la rodilla que se extiende hasta el tobillo, al flexionarla o molestias en la parte interna. Es de esperar que a lo largo de la vida nuestras articulaciones sufran alguna o varias lesiones. Esto es debido a que nos permiten andar con normalidad, correr, saltar, nadar y realizar las actividades habituales. Incluso nos dan la flexibilidad y estabilidad necesarias para mantener una vida activa. Además, si añadimos algunos factores como sufrir de sobrepeso o realizar algún deporte de impacto, la presión a la que están sometidas es todavía mayor. Por eso, no es de extrañar que sean una parte del organismo propensa a padecer lesiones y otras patologías.   Principales lesiones y causas del dolor de rodilla La rodilla es un sistema delicado y sensible. Comprende una doble articulación que une tres estructuras óseas: el fémur, la tibia y la rótula. Una parte primordial de esta estructura son también los ligamentos y musculatura. Dentro de los primeros, los de mayor relevancia son: los ligamentos cruzados anterior y posterior, los ligamentos laterales interno y externo, y el ligamento rotuliano. Los músculos también elementales para su funcionamiento son: el cuádriceps, los flexores de rodilla, los extensores de rodilla y los de la cadera.   Rotura de ligamento cruzado anterior Esta lesión de ligamentos cruzados es habitual en deportistas y se genera cuando se produce una ruptura o desgarros en ellos.   Rotura de cuerno posterior de menisco interno Es una de las lesiones más frecuentes cuando hablamos de la rodilla. Esta patología es el resultado de la rotura o fisura en una de las partes del menisco, que se da normalmente por traumatismos bruscos.   Condromalacia rotuliana Está producido por una presión excesiva sobre el cartílago, que puede provocar una inflamación de la parte inferior de la rótula y el reblandecimiento del cartílago. Frecuentemente se ve reflejado en un dolor en la parte delantera de la rodilla.   Síndrome de la cintilla iliotibial Comúnmente llamado síndrome del corredor, esta lesión es producida por una presión excesiva de la cintilla iliotibial causando su inflamación. Entre los síntomas podemos mencionar un dolor punzante o sensación de quemazón en la cara externa de la rodilla.   Gonartrosis Conocida como la artrosis de rodilla, es una enfermedad crónica, progresiva y degenerativa que tiene como consecuencia la pérdida de cartílago.   Derrame articular en rodilla Es consecuencia de una acumulación excesiva de líquido sinovial en la rodilla. Frecuentemente viene acompañado de hinchazón, rigidez y dolor.   Cirugía mínimamente invasiva Cualquier dolor o lesión en la rodilla limita nuestras actividades habituales. Es primordial que el paciente haga una consulta con un médico especialista en rodilla quien será el encargado de hacer un diagnóstico y explicar los tratamientos posibles. Una de las técnicas mínimamente invasivas que existen hoy en día para algunas de estas patologías es la artroscopia de rodilla.   ¿Qué es la artroscopia de rodilla? Esta operación se realiza mediante incisiones mínimas en la piel. Gracias a este procedimiento, es posible visualizar la articulación en su totalidad. Con una visión más clara de la lesión el especialista traumatólogo estará capacitado para realizar un diagnóstico más preciso y, de este modo, se introducirán únicamente los pequeños instrumentos quirúrgicos necesarios para el tratamiento.

CONSEJOS PARA EVITAR LESIONES JUGANDO A RUGBY, por Clínica Elgeadi

Consejos para evitar lesiones jugando al rugby   El rugby es un deporte apasionante que demanda una gran intensidad física y contactos fuertes, por lo que, existe un riesgo inherente de lesiones. En Clínica Elgeadi, entendemos la importancia de prevenir y tratarlas eficazmente. A continuación, exploraremos las más frecuentes y proporcionaremos valiosos consejos para evitarlas.   Tipos de lesiones deportivas al jugar al rugby Cuando se practica este deporte, es importante tener en cuenta que existen diferentes tipos de daños que pueden ocurrir debido a su naturaleza. Algunas de las lesiones más comunes son las traumáticas, las conmociones cerebrales y las provocadas por sobreentrenamiento.   Lesiones traumáticas en los jugadores de rugby Fracturas óseas: fracturas de huesos largos, como el brazo o la pierna. Luxaciones: cuando las articulaciones se desplazan de su posición normal, como la luxación del hombro. Esguinces y distensiones: daño en los ligamentos y músculos, como un esguince de tobillo o una distensión de rodilla. Lesiones en la columna vertebral: como las de la médula espinal.   Conmociones cerebrales en los choques mientras se juega rugby Estas lesiones pueden ocurrir debido a impactos fuertes en la cabeza y pueden tener efectos a corto y largo plazo. Algunos síntomas incluyen: Pérdida momentánea de la conciencia. Dolor de cabeza intenso. Mareos y desequilibrio. Dificultades cognitivas, como problemas de memoria o concentración.   Lesiones por sobreentrenamiento en la práctica del rugby El sobreentrenamiento es otro de los riesgos para los jugadores de rugby, especialmente cuando se someten a una carga excesiva de entrenamiento sin suficiente tiempo de descanso y recuperación. Algunas lesiones relacionadas con el sobreentrenamiento incluyen: Tendinitis: Se produce inflamación en los tendones debido al estrés repetitivo y excesivo al que se someten durante el entrenamiento intenso. Fatiga muscular: La falta de descanso adecuado puede llevar a una fatiga muscular persistente, causando debilidad y dolor en los músculos. Lesiones por estrés: El exceso de carga de entrenamiento puede provocar fracturas por estrés o microfracturas en los huesos, conocidas como lesiones por estrés. Estas lesiones ocurren debido a la acumulación de pequeñas lesiones que no tienen tiempo suficiente para sanar adecuadamente.   ¿Cómo prevenir algunas de las lesiones más frecuentes en el rugby? Para reducir el riesgo de dañarte, considera seguir estos consejos: Realiza un calentamiento adecuado antes de cada sesión de entrenamiento o partido. Fortalece los músculos mediante entrenamiento de fuerza y acondicionamiento físico. Practica técnicas adecuadas de tackle y contacto para reducir las lesiones traumáticas. Utiliza el equipo de protección adecuado, como cascos, protectores bucales y hombreras. Escucha a tu cuerpo y descansa cuando sea necesario para evitar el sobreentrenamiento. Mantén una buena técnica de juego y evita acciones imprudentes que aumenten el riesgo de lesiones. Si bien estos consejos pueden resultar muy útiles, siempre es importante consultar a un profesional de la salud para obtener asesoramiento personalizado y específico para tu situación. En Clínica Elgeadi, contamos con un equipo de traumatólogos deportivos altamente capacitados que comprenden las demandas físicas y los desafíos específicos de este deporte. Brindamos un enfoque personalizado y utilizamos técnicas avanzadas para ofrecer diagnósticos precisos y tratamientos efectivos. Si has sufrido una lesión mientras practicabas rugby, te invitamos a pedir una cita con nosotros para recibir la atención especializada que necesitas y mereces. Estamos comprometidos en ayudarte a superar tus lesiones y proporcionarte el cuidado especializado que necesitas.

¿QUÉ HACER SI TIENES CALAMBRES MUSCULARES?, POR CLÍNICA ELGRADI

  ¿Qué son los calambres musculares?   Los calambres musculares, conocidos también con otros nombres como rampas o espasmos musculares son contracciones involuntarias, súbitas y dolorosas de las miofibrillas de alguno músculo del cuerpo humano. Pueden ocurrir en cualquier parte del cuerpo, aunque tienden a afectar a los pies y manos, brazos, muslos, abdomen y los músculos intercostales, es decir, aquellos que se ubican cerca de la caja torácica. Algunas personas son más propensas a padecer espasmos musculares. Estas pueden ser los adultos mayores, atletas, las personas que cuentan con sobrepeso, y las mujeres embarazadas. Igualmente, las personas con afecciones médicas como trastornos nerviosos o problemas relacionados con la tiroides tienen de experimentar una frecuencia mayor de espasmos.   Tipos de calambres Los calambres nocturnos son los más comunes y generalmente, van asociados a causas de deshidratación, la falta de ciertos minerales como el magnesio y la reducción del flujo sanguíneo tras pasar mucho tiempo sentado. Además, son comunes durante la última etapa del embarazo en las piernas sobre todo, los cuales están asociados a cambios en el organismo. Dicha afección también puede aparecer en los músculos lisos. Un claro ejemplo de ello son los calambres menstruales que experimentan las mujeres antes y durante el periodo de menstruación. Los músculos esqueléticos que presentan calambre con mayor frecuencia son las pantorrillas y muslos, y los arcos de los pies. De esa forma, los calambres músculo esqueléticos están asociados con las actividades fatigantes y pueden llegar a ser muy dolorosos, aunque también es cierto que se pueden encontrar durante el tiempo de descaso y relajación.   Síntomas asociados a los espasmos musculares El dolor asociado a esta patología se mantendrá durante al menos unos segundos, y puede llegar a durar incluso hasta minutos. También es probable que el paciente que experimenta un calambre muscular palpe un bulto duro en el tejido afectado.   Causas de las contracciones musculares Falta de hidratación Fatiga Uso excesivo del tejido Concentraciones bajas de minerales como potasio, magnesio y calcio en la sangre Falta de estiramiento Inactividad Acumulación de líquido en la zona Compresión de los nervios en la espina dorsal, lo que se conoce como estenosis lumbar   ¿Cuándo consultar al médico? Los pacientes con calambres musculares deben acudir el médico, y con más razón si son alcohólicos, presentan pérdida de sensibilidad de la zona o si han sufrido una pérdida de líquidos corporales. El especialista preguntará al paciente sobre los síntomas que ha experimentado, además de proceder a realizar una exploración física y una comprobación del historial médico del mismo. La exploración se centrará en la valoración de los músculos y los reflejos. También se pueden solicitar pruebas complementarias para descartar posibles patologías asociadas.   Tratamiento de los calambres musculares Para ayudar a prevenir su aparición, es importante mantenerse hidratado, bebiendo abundante líquido todos los días, de forma que los músculos se contraigan y se relajen. Si una persona es propensa a tener calambres en las piernas durante la noche, se recomienda estirar la musculatura antes de irse a dormir, incluso hacer ejercicios ligeros como el uso de la bicicleta estática. Además, la aplicación de calor sobre los músculos tensos puede ayudar a aliviar. De igual forma, los analgésicos locales pueden eliminar el dolor en la zona, pero siempre deberán ser recomendado por el médico especialista. Dicha afección, generalmente, no presentan complicaciones, salvo que se realicen movimientos inadecuados del músculo afectado. En caso de patologías traumatológicas, no dudes en ponerte en contacto con nuestra clínica de traumatología en Madrid para un diagnóstico y tratamiento de la misma.