
La cadera, una articulación esencial en el movimiento humano, está formada por la cabeza del fémur y el acetábulo de la pelvis. Una de las patologías más comunes que afecta a esta articulación en adultos jóvenes, especialmente en deportistas, es el pinzamiento femoroacetabular. Este síndrome, también conocido como choque femoroacetabular, se caracteriza por una relación inadecuada entre el fémur y el acetábulo, provocando un dolor incapacitante que puede confundirse con otras condiciones de la cadera. Aquí exploramos sus causas, síntomas y opciones de tratamiento.
¿Qué es el pinzamiento femoroacetabular?
El pinzamiento femoroacetabular es una afección en la cual ocurre un choque anómalo entre la cabeza del fémur y el acetábulo de la pelvis. Este contacto repetitivo genera lesiones en los tejidos blandos circundantes, como el cartílago articular y el labrum acetabular, provocando dolor y limitación en el movimiento.
Esta condición afecta principalmente a personas jóvenes, generalmente entre los 18 y los 50 años, especialmente aquellas que realizaron actividad deportiva intensa durante la infancia o adolescencia.
Tipos de pinzamiento femoroacetabular
Existen tres tipos principales de pinzamiento femoroacetabular, según el área afectada:
- Pinzamiento tipo “cam” o “en leva”:
Ocurre cuando la cabeza femoral adopta una forma irregular o asimétrica, más ancha de lo normal. Esto provoca que no encaje adecuadamente en el acetábulo. Es más común en hombres jóvenes y deportistas. - Pinzamiento tipo “pincer” o “en tenaza”:
En este caso, el acetábulo cubre en exceso la cabeza del fémur, generando daño en el labrum cuando se flexiona la cadera. Es más frecuente en mujeres deportistas. - Pinzamiento mixto:
La combinación de las características de los dos tipos anteriores. Representa el 86% de los casos, siendo el tipo más habitual de pinzamiento femoroacetabular.
Síntomas del pinzamiento femoroacetabular
En las primeras etapas, el pinzamiento femoroacetabular puede ser asintomático. Sin embargo, a medida que progresa, los síntomas típicos incluyen:
- Dolor en la ingle: Localizado en la parte anterior de la cadera, especialmente al realizar movimientos de flexión o rotación interna.
- Dolor en otras zonas: Menos frecuentemente, puede irradiarse hacia la región glútea, la cresta ilíaca o la parte externa de la cadera.
- Limitación del movimiento: Actividades cotidianas como subir escaleras, caminar o estar de pie durante largos periodos pueden volverse incómodas.
- Restricción funcional: En casos avanzados, el rango de movimiento de la cadera se ve limitado, afectando actividades físicas y de la vida diaria.
Causas del pinzamiento femoroacetabular
Aunque las causas exactas del pinzamiento femoroacetabular aún no se comprenden completamente, se han identificado varios factores asociados:
- Predisposición genética: Deformidades en la forma de la cabeza femoral o el acetábulo pueden estar presentes desde el nacimiento.
- Estrés durante el crecimiento: Durante la pubertad, el estrés excesivo en la placa de crecimiento puede llevar a deformidades óseas del tipo “cam”.
- Práctica deportiva intensa: El ejercicio constante puede provocar modificaciones en la estructura ósea de la cadera, predisponiendo al choque femoroacetabular.
Diagnóstico del pinzamiento femoroacetabular
El diagnóstico preciso es clave para diferenciar el pinzamiento femoroacetabular de otras patologías que también generan dolor en la cadera, como fracturas, pubalgia, tendinitis, hernias inguinales o tumores.
- Exploración física:
Incluye pruebas como el test de pellizcamiento o impingement, que evalúa la respuesta al dolor al flexionar y girar la cadera hacia adentro. Un resultado positivo sugiere la presencia de pinzamiento. - Pruebas de imagen:
- Radiografías: Para detectar anomalías óseas.
- Resonancia magnética (RM): Permite observar el estado de los tejidos blandos y las lesiones labrales o cartilaginosas.
- Tomografía computarizada (TC): Proporciona imágenes detalladas de la anatomía ósea de la cadera.
Tratamiento del pinzamiento femoroacetabular
El tratamiento puede ser conservador o quirúrgico, dependiendo de la gravedad de los síntomas y el daño articular detectado:
- Tratamiento conservador:
Incluye reposo, fisioterapia y el uso de medicamentos antiinflamatorios para reducir el dolor y mejorar la movilidad. - Tratamiento quirúrgico:
Cuando los síntomas persisten, la cirugía artroscópica de cadera se convierte en una opción eficaz. Este procedimiento mínimamente invasivo permite corregir las deformidades óseas y reparar las lesiones articulares.
Ventajas de la cirugía artroscópica de cadera
La cirugía artroscópica ofrece múltiples beneficios, como:
- Incisiones mínimas de 2-3 mm, reduciendo el riesgo de complicaciones.
- Menor dolor postoperatorio y recuperación más rápida.
- Alta hospitalaria el mismo día de la intervención en la mayoría de los casos.
- Resultados favorables a largo plazo, restaurando la funcionalidad de la cadera.
En Clínica Elgeadi, contamos con más de 10 años de experiencia en cirugía artroscópica de cadera, utilizando las técnicas más avanzadas para garantizar resultados óptimos. Si sufres dolor de cadera o sospechas de pinzamiento femoroacetabular, nuestros especialistas están preparados para ayudarte a recuperar tu calidad de vida.
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