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Categoría: Medicina Deportiva

Dolor en el coxis: una molestia que puede afectar tu rendimiento deportivo

Si alguna vez has sentido un dolor persistente en la parte baja de la espalda, especialmente al sentarte o al realizar ciertos movimientos, es posible que estés experimentando coccigodinia, una afección que afecta al cóccix. Este pequeño hueso, situado en la base de la columna vertebral, es clave para la estabilidad de la pelvis y la correcta distribución del peso cuando estamos sentados. En los deportistas, este tipo de dolor puede aparecer por caídas, golpes o incluso por el sobreuso de ciertos grupos musculares.

Ciática en deportistas: cómo reconocerla y tratarla a tiempo

La ciática es una de las dolencias más comunes entre deportistas, especialmente en disciplinas que implican impacto repetido, cargas o movimientos bruscos de la espalda. Aparece cuando el nervio ciático —el más largo del cuerpo humano— se ve comprimido o irritado, provocando dolor que puede bajar desde la zona lumbar hasta el pie. Si no se trata correctamente, puede limitar seriamente el rendimiento y la calidad de vida

Cirugía para el síndrome del túnel carpiano: cuándo es necesaria y cómo es la recuperación

El síndrome del túnel carpiano es una afección frecuente en deportistas y personas que realizan movimientos repetitivos con las manos y muñecas. Se produce cuando el nervio mediano queda comprimido dentro del túnel carpiano, un canal ubicado en la parte flexora de la muñeca. Cuando los tratamientos conservadores no funcionan, la cirugía puede ser la mejor solución para aliviar el dolor y recuperar la funcionalidad de la mano.

Lesiones en el pie: cómo identificar y tratar la fractura del quinto metatarsiano

Los pies son la base de nuestro movimiento y, para quienes practican deporte, mantenerlos en buen estado es esencial para el rendimiento y la prevención de lesiones. Una de las fracturas más comunes en la parte externa del pie es la fractura en la base del quinto metatarsiano, también conocida como Fractura de Jones. Reconocer sus síntomas y conocer su tratamiento es clave para una recuperación rápida y efectiva.

Desgarro muscular en deportistas: cómo tratarlo y prevenirlo

Los desgarros musculares, también conocidos como roturas de fibras musculares, son lesiones comunes en el mundo del deporte.

La cirugía de columna láser: volver a practicar deporte más rápido

El avance tecnológico está revolucionando la medicina deportiva, y la cirugía de columna no se queda atrás. La técnica de cirugía endoscópica con láser, conocida como LESS (Laser Endoscopic Spine Surgery), es una opción innovadora y mínimamente invasiva que permite a los deportistas recuperarse más rápido y con menos molestias.

CHASQUIDO ESCAPULAR: CAUSAS, SÍNTOMAS Y TRATAMIENTOS EFECTIVOS

Es posible que hayas oído hablar del “chasquido de la escápula”, también conocido como síndrome escapulotorácico, un término utilizado para describir el crujido o “clic” que se experimenta en la zona de la escápula al mover el brazo, especialmente cuando se involucra el hombro. Este problema puede necesitar atención especializada dependiendo de su intensidad y síntomas. En este artículo te explicamos qué lo causa, cómo se diagnostica y las opciones de tratamiento disponibles.   ¿Qué es el chasquido escapular? El chasquido escapular o síndrome escapulotorácico se refiere a un fenómeno en el que la escápula (hueso triangular situado entre las costillas segunda y séptima) no se desliza correctamente sobre la caja torácica, debido a la inflamación y atrofia de los músculos que la rodean. La escápula, al ser el soporte de varios músculos importantes para mover el brazo, puede verse comprometida cuando estos músculos se inflaman, lo que genera molestias y alteraciones en la postura. Este trastorno fue identificado por primera vez en 1867 por el cirujano francés Boinet. Si no se trata adecuadamente, la debilidad muscular resultante puede cambiar la posición de la escápula, lo que conlleva a diversas lesiones traumáticas.   Síntomas del chasquido escapular El síntoma más característico del síndrome escapulotorácico es la sensación de un “chasquido” o “crujido” que ocurre cuando el brazo se mueve, generalmente acompañado de un dolor localizado en la zona. Este sonido puede ser un indicativo de que los músculos no se deslizan adecuadamente sobre la escápula. Los pacientes a menudo experimentan dolor al tacto o al realizar ciertos movimientos, sobre todo aquellos que involucran la actividad física. Los síntomas pueden aparecer de forma gradual, a veces como consecuencia de un cambio en el patrón de actividad, o bien tras un traumatismo directo en la zona.   Causas del síndrome escapulotorácico Existen varias razones que pueden dar lugar al chasquido de la escápula. Entre las más comunes se incluyen: Traumatismos en el hombro: Fracturas en la escápula o en las vértebras pueden generar irritación e inflamación. Movimientos repetitivos: Actividades como golpear una pelota de béisbol o tenis pueden generar inflamación en los tejidos entre la escápula y la caja torácica. Inactividad muscular: En casos donde la musculatura escapular se debilita o atrofia por falta de movimiento, los músculos dejan de deslizarse correctamente, provocando que la escápula se adhiera a la pared torácica. Malas posturas y sobrecarga: La postura incorrecta y el uso excesivo del hombro pueden modificar la alineación de la articulación escapulotorácica, lo que favorece la aparición del síndrome.   Diagnóstico y tratamiento del chasquido escapular Para diagnosticar este problema, es fundamental consultar con especialistas en traumatología que puedan evaluar los síntomas y realizar un estudio completo. En muchos casos, la exploración visual es suficiente para detectar la alteración, como la llamada “escápula alada”, donde el borde de la escápula se eleva anormalmente. A través de técnicas de imagen como radiografías, ecografías, resonancias magnéticas o tomografías computarizadas, los médicos podrán observar las irregularidades en los huesos o músculos de la zona afectada.   Opciones de tratamiento El tratamiento conservador es eficaz para la mayoría de los casos de chasquido escapular. Entre las opciones más comunes se incluyen: Reposo: Evitar movimientos que agraven la inflamación de la zona. Aplicación de hielo: Reducir la inflamación con compresas frías. Medicamentos antiinflamatorios: Para controlar el dolor y la inflamación, siempre bajo prescripción médica. Fisioterapia: Ejercicios de rehabilitación para recuperar la movilidad y fortalecer los músculos afectados. Si los tratamientos conservadores no ofrecen resultados satisfactorios, en casos más graves, puede ser necesario recurrir a la cirugía artroscópica. Este tipo de intervención mínimamente invasiva presenta ventajas significativas, como menor tiempo de hospitalización y rehabilitación, en comparación con una cirugía abierta tradicional. La artroscopia permite tratar el problema con menos agresión a los tejidos circundantes.   Prevención y seguimiento Una vez iniciado el tratamiento, es esencial mantener un estilo de vida saludable para prevenir futuras lesiones. Esto incluye realizar ejercicios específicos para fortalecer la musculatura escapular, corregir hábitos posturales y evitar esfuerzos excesivos que puedan agravar la condición. Si experimentas dolor o chasquidos en el hombro, no dudes en consultar con un especialista. En Clínica Elgeadi, ofrecemos técnicas avanzadas para diagnosticar y tratar lesiones en el hombro, garantizando un enfoque profesional y mínimamente invasivo para una recuperación más rápida y efectiva. Recuerda que un diagnóstico adecuado es fundamental para poder elegir el tratamiento más adecuado, ya sea conservador o quirúrgico, y así mejorar tu calidad de vida sin dolor.

LUXACIÓN ACROMIOCLAVICULAR: CAUSAS, SÍNTOMAS, DIAGNÓSTICO Y ABORDAJE TERAPÉUTICO

La luxación acromioclavicular es una lesión frecuente que afecta a la articulación entre la clavícula y el acromion, situada en la parte superior del hombro. Este problema suele estar asociado a impactos directos en el hombro o a golpes indirectos en el brazo. En este artículo profundizaremos en sus principales causas, señales de alerta y los tratamientos disponibles. ¿Qué es la luxación acromioclavicular? Se trata de una lesión que afecta a la conexión entre la clavícula y el acromion, que forma parte de la escápula. Esta articulación está reforzada por ligamentos importantes, como los coracoclaviculares y acromioclaviculares, que pueden sufrir diferentes grados de rotura en función de la gravedad de la lesión. En los casos más severos, la ruptura de estos ligamentos compromete la estabilidad de la articulación, ocasionando una deformidad visible conocida como “signo de la tecla”. Es una lesión que afecta principalmente a deportistas expuestos a impactos repetitivos o accidentes. Clasificación de las lesiones acromioclaviculares Según la clasificación de Rockwood, las luxaciones acromioclaviculares se dividen en los siguientes tipos: Tipo I: Dolor en el hombro sin deformidad visible. Puede haber calcificaciones o desgaste articular con el tiempo. Tipo II: Ruptura parcial de ligamentos con dolor más intenso y cierta inestabilidad en la articulación. Tipo III: Ruptura completa de los ligamentos, con una deformidad significativa en el hombro. Tipo IV: Desplazamiento posterior de la clavícula hacia el trapecio. Tipo V: Daño extenso en los ligamentos, la cápsula articular, deltoides y trapecio. Tipo VI: Una luxación rara, causada por fuerzas combinadas que provocan un desplazamiento hacia abajo de la clavícula. Principales causas de la luxación acromioclavicular La causa más común es un traumatismo directo sobre el hombro, como una caída en bicicleta o en deportes de contacto como el rugby o el fútbol. También puede darse en actividades laborales que impliquen movimientos repetitivos o riesgos de impacto. Síntomas más comunes El dolor agudo en el hombro es uno de los primeros síntomas, acompañado de una posible deformidad visible en los casos más graves. También se observa limitación en los movimientos del brazo, dificultando tareas cotidianas. Diagnóstico y tratamiento El diagnóstico inicial se realiza mediante una evaluación clínica y la prueba del “signo de la tecla”, en la que la clavícula se reduce al presionarla pero vuelve a su posición anómala al soltarla. Para confirmar la gravedad de la lesión, suelen realizarse pruebas de imagen como radiografías, resonancia magnética o tomografía computarizada. Tratamiento conservador En luxaciones leves (tipos I y II), el tratamiento incluye reposo, uso de cabestrillo, aplicación de hielo, analgésicos y fisioterapia para recuperar la movilidad y reducir el dolor. Tratamiento quirúrgico En casos graves (tipos IV, V y VI), puede ser necesaria una intervención quirúrgica para reparar los ligamentos y restaurar la función del hombro. Una de las técnicas más avanzadas es la artroscopia, que permite una reparación mínimamente invasiva con una recuperación más rápida. Conclusión Si presentas síntomas de luxación acromioclavicular o cualquier lesión relacionada con el hombro, es fundamental acudir a un especialista en traumatología. En nuestra clínica en Madrid, contamos con un equipo de expertos y tecnología de última generación para garantizar un tratamiento efectivo y personalizado.

SÍNDROME DEL TÚNEL CUBITAL: QUÉ ES, CÚALES SON SUS CAUSAS, SÍNTOMAS Y OPCIONES DE TRATAMIENTO

El nervio cubital, también llamado nervio ulnar, es uno de los principales nervios del brazo, extendiéndose desde el cuello hasta la mano. Este nervio desempeña un papel clave en el movimiento del brazo, la muñeca y la mano. Sin embargo, puede verse comprimido en varios puntos a lo largo de su recorrido, como la clavícula o el codo, siendo este último el lugar donde ocurre con mayor frecuencia.   ¿En qué consiste el síndrome del túnel cubital? El síndrome del túnel cubital, también conocido como atrapamiento del nervio cubital, se produce cuando este nervio sufre una compresión o irritación al pasar por la zona del codo. Es la segunda neuropatía periférica más común causada por atrapamiento, aunque menos frecuente que el síndrome del túnel carpiano.   Principales síntomas del atrapamiento del nervio cubital Entre los síntomas más habituales destacan el adormecimiento y el hormigueo en el dedo meñique, así como en la parte del dedo anular más cercana al meñique. Estas sensaciones también pueden extenderse hacia el antebrazo. En casos avanzados, se pueden presentar dificultades para mover los dedos, pérdida de fuerza en la mano y una notable atrofia muscular en la zona dorsal de esta. Incluso puede verse afectada la coordinación para realizar tareas cotidianas.   Factores que provocan la compresión del nervio cubital En algunos pacientes, no se logra determinar una causa específica del atrapamiento. Sin embargo, se sabe que el nervio cubital es especialmente vulnerable en la zona del codo, donde pasa a través de un espacio estrecho con escasa protección de tejidos blandos. Entre las causas más frecuentes se encuentran: Flexión prolongada del codo: Doblar el codo durante largos períodos, como al dormir, puede estirar y comprimir el nervio, generando síntomas como entumecimiento en los dedos. Presión continua en el codo: Apoyar el codo sobre superficies duras, por ejemplo, mientras se trabaja en un escritorio, puede presionar el nervio y desencadenar molestias. Traumatismos: Golpes en la cara interna del codo, también conocida como el “hueso de la risa”, pueden comprimir el nervio cubital y agravar los síntomas.   Cómo se diagnostica y trata el síndrome del túnel cubital El diagnóstico del síndrome del túnel cubital comienza con un análisis detallado de los síntomas que presenta el paciente. El especialista evaluará el cuello, el hombro, el codo y la mano para identificar posibles áreas de compresión. En algunos casos, se utilizan radiografías para detectar si el nervio está siendo comprimido por estructuras óseas. También se puede realizar un estudio de conducción nerviosa para determinar el nivel de afectación. En cuanto al tratamiento, inicialmente se recomiendan medidas conservadoras como: Medicación para aliviar el dolor y la inflamación. Fisioterapia para fortalecer la musculatura y mejorar la postura. Cambios en los hábitos, como evitar la presión prolongada sobre el codo. Si estas medidas no son efectivas, puede ser necesario recurrir a una intervención quirúrgica. Actualmente, la cirugía mínimamente invasiva es el método preferido, ya que reduce el tiempo de recuperación y minimiza las molestias postoperatorias.   Prevención y cuidado Adoptar hábitos saludables es clave para prevenir esta patología. Mantener una postura adecuada al trabajar frente al ordenador, realizar descansos frecuentes y estiramientos del brazo y el codo son prácticas recomendadas. En casos severos, es fundamental acudir a un especialista para realizar un diagnóstico preciso y definir el tratamiento más adecuado. Los especialistas de Clínica Elgeadi cuentan con una amplia experiencia en endoscopia y artroscopia de codo, con las que se puede mejorar notablemente la calidad de vida de los pacientes que la han perdido. Pide cita con nuestros expertos.

ENFERMEDAD DE SEVER: CAUSAS, SÍNTOMAS Y TRATAMIENTO

La enfermedad de Sever, también conocida como apofisitis del calcáneo, es una afección caracterizada por dolor en el talón que afecta principalmente a niños en edad de crecimiento. Identificada por primera vez en 1907 por Haglund, esta condición ocurre debido a la debilidad del cartílago de crecimiento del talón, una región crucial en el desarrollo óseo y susceptible a lesiones. Suele presentarse entre los 8 y 12 años, aunque puede afectar a personas de otras edades que practiquen actividades que exijan mucho esfuerzo de los talones. Se estima que representa entre el 2% y el 16% de las lesiones musculoesqueléticas en niños y puede ser unilateral o afectar ambos talones.   Principales síntomas de la enfermedad de Sever Los niños con esta afección suelen experimentar dolor y sensibilidad en uno o ambos talones. Otros signos incluyen inflamación, enrojecimiento, rigidez en el pie y molestias al caminar de puntillas o al presionar el talón. El dolor tiende a aparecer tras la actividad física y disminuye después de un periodo de descanso.   Factores que provocan la enfermedad de Sever El sobreuso del talón por actividades como correr, saltar o practicar deportes de impacto (fútbol, baloncesto, entre otros) es una de las principales causas. Estas actividades generan tensión en los músculos y tendones, afectando el cartílago de crecimiento. Además, existen otras condiciones que aumentan el riesgo: Uso de calzado en mal estado o inadecuado. Correr en superficies duras, como el asfalto. Alteraciones en la estructura del pie, como pies planos, cavos o pronados. Sobrepeso u obesidad infantil. Factores anatómicos, como acortamiento del músculo tríceps sural, debilidad en la dorsiflexión del tobillo, rodillas arqueadas (genu varo) o dismetria de las extremidades.   Cómo se diagnostica la enfermedad de Sever El diagnóstico de esta afección requiere un enfoque especializado para descartar otras posibles causas de dolor en el talón. Esto incluye una exploración física detallada y, en muchos casos, pruebas complementarias como radiografías, ecografías o resonancias magnéticas. Además, es fundamental recopilar información sobre el inicio del dolor, los momentos en que se manifiesta y cualquier evento traumático que pueda haberlo desencadenado.   Tratamiento y prevención La clave para tratar y prevenir la enfermedad de Sever radica en reducir la tensión en los talones y fortalecer la flexibilidad del pie. Algunas estrategias incluyen: Ejercicios de estiramiento: Trabajar la musculatura de los isquiotibiales y los tendones de la parte posterior de la pierna puede disminuir el riesgo. Reposo: Reducir o suspender temporalmente las actividades que provocan dolor es crucial para evitar que la afección se vuelva crónica. Aplicación de hielo: Este método ayuda a aliviar la inflamación y el dolor. Calzado adecuado: Usar zapatos que brinden un buen soporte reduce la tensión en el talón. Generalmente, el dolor desaparece entre 2 y 8 semanas con el tratamiento adecuado. Sin embargo, es importante evitar sobreesfuerzos deportivos y practicar estiramientos después de la actividad física para prevenir recaídas. Un enfoque preventivo y el tratamiento temprano son esenciales para evitar complicaciones futuras. En caso de molestias persistentes, es recomendable acudir a un especialista en traumatología para una evaluación personalizada. En Clínica Elgeadi consideramos que es muy importante un tratamiento preventivo de las afecciones del pie, pues si no se tratan, pueden llegar a desencadenar enfermedades que, con el tiempo, son crónicas. Pide cita con nuestro equipo de traumatólogos en Madrid si presentas alguna lesión traumatológica que te impida continuar tu vida normal.