Calle Castelló 107, Madrid
91 562 12 32
ufedema@ufedema.es

Autor: Adrián Méndez

ENFERMEDAD DE SEVER: CAUSAS, SÍNTOMAS Y TRATAMIENTO

La enfermedad de Sever, también conocida como apofisitis del calcáneo, es una afección caracterizada por dolor en el talón que afecta principalmente a niños en edad de crecimiento. Identificada por primera vez en 1907 por Haglund, esta condición ocurre debido a la debilidad del cartílago de crecimiento del talón, una región crucial en el desarrollo óseo y susceptible a lesiones. Suele presentarse entre los 8 y 12 años, aunque puede afectar a personas de otras edades que practiquen actividades que exijan mucho esfuerzo de los talones. Se estima que representa entre el 2% y el 16% de las lesiones musculoesqueléticas en niños y puede ser unilateral o afectar ambos talones.   Principales síntomas de la enfermedad de Sever Los niños con esta afección suelen experimentar dolor y sensibilidad en uno o ambos talones. Otros signos incluyen inflamación, enrojecimiento, rigidez en el pie y molestias al caminar de puntillas o al presionar el talón. El dolor tiende a aparecer tras la actividad física y disminuye después de un periodo de descanso.   Factores que provocan la enfermedad de Sever El sobreuso del talón por actividades como correr, saltar o practicar deportes de impacto (fútbol, baloncesto, entre otros) es una de las principales causas. Estas actividades generan tensión en los músculos y tendones, afectando el cartílago de crecimiento. Además, existen otras condiciones que aumentan el riesgo: Uso de calzado en mal estado o inadecuado. Correr en superficies duras, como el asfalto. Alteraciones en la estructura del pie, como pies planos, cavos o pronados. Sobrepeso u obesidad infantil. Factores anatómicos, como acortamiento del músculo tríceps sural, debilidad en la dorsiflexión del tobillo, rodillas arqueadas (genu varo) o dismetria de las extremidades.   Cómo se diagnostica la enfermedad de Sever El diagnóstico de esta afección requiere un enfoque especializado para descartar otras posibles causas de dolor en el talón. Esto incluye una exploración física detallada y, en muchos casos, pruebas complementarias como radiografías, ecografías o resonancias magnéticas. Además, es fundamental recopilar información sobre el inicio del dolor, los momentos en que se manifiesta y cualquier evento traumático que pueda haberlo desencadenado.   Tratamiento y prevención La clave para tratar y prevenir la enfermedad de Sever radica en reducir la tensión en los talones y fortalecer la flexibilidad del pie. Algunas estrategias incluyen: Ejercicios de estiramiento: Trabajar la musculatura de los isquiotibiales y los tendones de la parte posterior de la pierna puede disminuir el riesgo. Reposo: Reducir o suspender temporalmente las actividades que provocan dolor es crucial para evitar que la afección se vuelva crónica. Aplicación de hielo: Este método ayuda a aliviar la inflamación y el dolor. Calzado adecuado: Usar zapatos que brinden un buen soporte reduce la tensión en el talón. Generalmente, el dolor desaparece entre 2 y 8 semanas con el tratamiento adecuado. Sin embargo, es importante evitar sobreesfuerzos deportivos y practicar estiramientos después de la actividad física para prevenir recaídas. Un enfoque preventivo y el tratamiento temprano son esenciales para evitar complicaciones futuras. En caso de molestias persistentes, es recomendable acudir a un especialista en traumatología para una evaluación personalizada. En Clínica Elgeadi consideramos que es muy importante un tratamiento preventivo de las afecciones del pie, pues si no se tratan, pueden llegar a desencadenar enfermedades que, con el tiempo, son crónicas. Pide cita con nuestro equipo de traumatólogos en Madrid si presentas alguna lesión traumatológica que te impida continuar tu vida normal.

El protocolo en un Ayuntamiento es la herramienta de comunicación con la ciudadanía

Nombre: Anastasia Sánchez Vera Empresa / Institución: Ayuntamiento de Torre Pacheco, Murcia. Cargo: Responsable de Comunicación y Protocolo 1. ¿Cómo te vinculaste al mundo del protocolo? La oportunidad surgió hace 8 años, cuando me propusieron trabajar en Protocolo y Comunicación en el Ayuntamiento de Torre Pacheco. En ese momento yo estaba en la concejalía de Cultura, y este nuevo proyecto me ilusionó y, aunque tenía nociones sobre el área, me hizo comenzar a profundizar y a formarme específicamente en este sector. 2. Háblanos, por favor, de cómo es tú día a día en tu actividad profesional. El protocolo en un Ayuntamiento es la herramienta de comunicación con la ciudadanía, y el día a día es una extensa agenda de actos, reuniones, presentaciones, actividades y eventos, pasando de la organización de los actos más institucionales y específicos de protocolo, como son pregones, procesiones, entregas de premios, a otros más habituales, como ruedas de prensa, visitas, reuniones y actividades. En general, planificar, organizar, coordinar y supervisar actos y eventos, tanto programados por el Ayuntamiento como por asociaciones o entidades, visualizar y dar visibilidad a los actos, crear contenido y gestionar redes sociales institucionales… En definitiva, informar a la ciudadanía sobre la actualidad del municipio. 3. ¿Crees que protocolo y eventos están condenados a entenderse o, por el contrario, deberían de haber convivido juntos, desde el principio? Por supuesto, pero creo que actualmente (debido a las redes sociales, a la inmediatez de las noticias y a la importancia de la comunicación en los actos públicos) es muy importante el Protocolo y la Comunicación. 4. ¿Crees que el protocolo goza del reconocimiento que le corresponde? Es una palabra que estamos acostumbrados a escuchar y la mayoría de veces de forma incorrecta, lo que hace que todo el mundo crea tener conocimientos, entender y saber sobre “protocolo”, además de opinar en actos y eventos, lo que hace que en muchas ocasiones no se visualice y se valore el trabajo del profesional de protocolo como debería. 5. ¿Qué crees que haría falta para mejorar la imagen del protocolo en la sociedad? Poner en valor la figura del técnico de protocolo, incluyéndolo en equipos multidisciplinares en todos los ámbitos, sobre todo en el público. 6. ¿Qué percepción tienen, según tú criterio, los medios de comunicación de los profesionales de protocolo y eventos? La mayoría de veces los medios de comunicación se hacen eco de momentos en los que ha habido “un problema en un acto”, o algo no ha salido “según lo previsto”. Interesa destacar lo negativo: un retraso, una crítica a la etiqueta de un invitado, un error en el discurso, …. Sin embargo, cuando un acto ha transcurrido de forma impecable, no transciende. Eso es lo que debe hacer un medio de comunicación, poner en valor un trabajo bien hecho, valorar a los profesionales que trabajan en los actos para que todo salga a la perfección. 7. Desde hace varios años ya está oficializado el Grado Universitario en Protocolo y Organización de Eventos. ¿Cómo crees que puede influir esta formación académica en la incorporación laboral de los futuros graduados? La formación es imprescindible para poder dar entidad al trabajo de los profesionales del protocolo. Una formación reglada siempre es una puesta en valor de la profesión. 8. ¿Qué te parece la creación de un colegio profesional? Creo que es necesario, es un paso más para poner en valor a los profesionales del protocolo. Un colegio profesional es necesario como espacio de reflexión y unión de profesionales, imprescindible para defender los intereses de la profesión y promocionar la labor de los profesionales. 9. Descríbenos, por favor, cuál sería para ti el perfil de un candidato a responsable de protocolo y eventos. Un profesional formado, con habilidades sociales, inquieto, creativo, entusiasta de las normas y la tradición, flexible, dinámico, capaz de programar un acto y durante su desarrollo cambiar lo necesario para conseguir que sea un éxito.

RODILLA DEL CORREDOR: CAUSAS, SÍNTOMAS, DIAGNÓSTICO Y TRATAMIENTO

El síndrome de la cintilla iliotibial, conocido popularmente como síndrome del corredor, es una lesión frecuente entre los deportistas, especialmente aquellos que practican running. Este problema se debe al roce repetitivo entre los huesos de la rodilla, lo que provoca un dolor molesto que puede dificultar la actividad física. Tanto corredores principiantes como avanzados pueden padecerlo, ya sea por una técnica inadecuada o por sobreentrenamiento.   ¿Qué es el síndrome de la cintilla iliotibial? El síndrome de la cintilla iliotibial ocurre cuando el tendón largo de la fascia lata, una banda de tejido conectivo en el muslo, roza repetidamente contra el cóndilo femoral externo, una prominencia ósea en la parte lateral de la rodilla. Este contacto constante produce inflamación y dolor en la zona afectada. Aunque es más común en corredores, también puede afectar a quienes practican ciclismo, baloncesto y otros deportes que implican movimientos repetitivos de las piernas.   Síntomas del síndrome del corredor El principal síntoma de esta patología es el dolor en la parte externa de la rodilla, que se intensifica al correr. Este dolor puede aparecer durante la actividad, especialmente al apoyar el pie en el suelo con la pierna flexionada. Otros síntomas frecuentes incluyen: Dolor al subir o bajar escaleras. Molestias al correr a ritmo lento o en pendientes descendentes. Sensación de rigidez o tensión en la zona lateral del muslo. En algunos casos, el dolor puede llegar a ser incapacitante, limitando significativamente la capacidad de realizar ejercicio.   Causas y factores de riesgo Las causas del síndrome de la cintilla iliotibial son variadas, y su aparición puede depender tanto de factores internos como externos. Entre las principales causas se encuentran: Debilidad muscular: Una musculatura débil en las extremidades inferiores, especialmente en los abductores de la cadera, puede generar una rotación excesiva de la rodilla hacia adentro, sobrecargando la cintilla iliotibial. Alteraciones anatómicas: Corredores con genu varo (piernas arqueadas hacia fuera) tienen mayor predisposición a esta lesión, ya que la tensión en la banda lateral del muslo se incrementa durante la actividad. Sobrecarga o sobreentrenamiento: Incrementar de forma brusca la intensidad, duración o frecuencia del entrenamiento puede desencadenar un estrés excesivo en la fascia lata. Calzado inadecuado: Zapatillas desgastadas o no aptas para correr pueden alterar la mecánica de la carrera, aumentando la presión sobre la rodilla. Terrenos irregulares o duros: Correr en superficies inclinadas o en asfalto puede favorecer la aparición del síndrome debido a la distribución desigual del peso en las piernas.   Diagnóstico del síndrome del corredor El diagnóstico debe ser realizado por un especialista, quien evaluará los síntomas y realizará pruebas específicas para confirmar la lesión. El proceso incluye: Exploración física: Se presiona el tendón de la fascia lata contra el cóndilo femoral externo para identificar puntos de dolor. Pruebas de imagen: La resonancia magnética es útil para descartar otras lesiones como roturas meniscales o problemas en los ligamentos. Test de Ober: Esta prueba evalúa la extensibilidad del músculo tensor de la fascia lata y detecta posibles acortamientos en la banda iliotibial. Valoración muscular: Puede incluir la identificación de puntos gatillo (áreas de dolor concentrado) y pruebas complementarias para medir la fuerza y estabilidad de los músculos de las extremidades inferiores.   Prevención del síndrome de la cintilla iliotibial Prevenir el síndrome del corredor es posible si se adoptan hábitos adecuados y se presta atención a las necesidades del cuerpo durante el ejercicio. Algunas recomendaciones clave son: Progresar gradualmente en el entrenamiento: Incrementar el tiempo, la intensidad o la distancia de forma progresiva reduce el riesgo de sobrecargas. Evitar terrenos inadecuados: Priorizar superficies planas y evitar correr en pendientes prolongadas o terrenos muy duros. Cuidar la postura: Mantener una técnica adecuada durante la carrera es fundamental para prevenir lesiones. Calzado apropiado: Usar zapatillas específicas para correr y reemplazarlas regularmente para garantizar su buen estado. Estiramientos regulares: Incorporar ejercicios de estiramiento antes y después del ejercicio para mantener la flexibilidad de la musculatura y reducir tensiones.   Tratamiento del síndrome del corredor El tratamiento del síndrome de la cintilla iliotibial busca aliviar el dolor, reducir la inflamación y corregir las causas subyacentes. Los pasos más comunes incluyen: Reposo y control de la inflamación: Aplicar hielo en la zona afectada y usar medicamentos antiinflamatorios (bajo supervisión médica) ayuda a calmar los síntomas iniciales. Fisioterapia: La terapia manual y los masajes miofasciales ayudan a liberar tensiones en la fascia lata y los tejidos circundantes. También se incluyen ejercicios para fortalecer los músculos abductores de la cadera y mejorar la estabilidad de la rodilla. Corrección postural y técnica: Trabajar con un fisioterapeuta o entrenador especializado puede corregir errores en la biomecánica de la carrera. Tratamientos avanzados: En casos graves, puede ser necesario recurrir a procedimientos quirúrgicos, como la artroscopia para alargar las fibras del tendón iliotibial mediante una incisión mínima. Si experimentas dolor en la rodilla o crees que podrías padecer el síndrome del corredor, es esencial buscar atención médica especializada. Un diagnóstico temprano y un tratamiento adecuado no solo acelerarán la recuperación, sino que también evitarán complicaciones que puedan limitar tu actividad física a largo plazo.

CONSEJO PARA PREVENIR LESIONES DURANTE LA PRÁCTICA DEPORTIVA

La práctica de actividades físicas y deportivas aporta múltiples beneficios a la salud, pero también implica ciertos riesgos, entre ellos las lesiones. Estas pueden aparecer en cualquier momento y afectar tanto a principiantes como a atletas experimentados. Por ello, conocer las principales causas, síntomas y medidas de prevención es fundamental para minimizar el riesgo y garantizar una práctica deportiva segura y eficaz.   Lesiones deportivas más comunes Las lesiones derivadas de la actividad física son habituales en servicios de urgencias, siendo las más frecuentes aquellas relacionadas con movimientos bruscos, posturas incorrectas, caídas o impactos. Estas se agrupan en tres grandes categorías: Lesiones por movimientos bruscos o posturas forzadas: Comprenden esguinces, desgarros musculares y distensiones. Son provocadas generalmente por un mal uso de la técnica o por sobrepasar los límites naturales de las articulaciones y músculos. Lesiones por sobrecarga o sobreuso: Este tipo de lesiones se desarrolla con el tiempo debido al esfuerzo excesivo y repetitivo sobre un mismo grupo muscular o articulación. Entre las más comunes se encuentran las tendinopatías y las sobrecargas musculares. Traumatismos y golpes directos: Las fracturas óseas y roturas son lesiones graves que suelen estar asociadas a caídas, impactos con otros deportistas o accidentes relacionados con el entorno de práctica.   Factores que provocan lesiones deportivas Aunque los motivos inmediatos de las lesiones deportivas pueden parecer obvios, como caídas o movimientos incorrectos, existe una serie de factores subyacentes que aumentan el riesgo de sufrirlas: Falta de preparación previa: La ausencia de un calentamiento adecuado antes de iniciar la actividad física puede exponer al cuerpo a un mayor riesgo de sufrir lesiones. Del mismo modo, no realizar estiramientos al finalizar el ejercicio dificulta la recuperación de los músculos y articulaciones. Técnica incorrecta: Una mala ejecución de los movimientos, ya sea por desconocimiento o fatiga, puede someter al cuerpo a posiciones poco naturales, generando tensiones perjudiciales para músculos, tendones y articulaciones. Sobreentrenamiento: Forzar el cuerpo más allá de su capacidad sin permitir el descanso adecuado puede generar desgaste muscular, sobrecarga articular y un mayor riesgo de lesiones crónicas. Mal estado físico general: La falta de acondicionamiento, combinada con una alimentación inadecuada y un descanso insuficiente, afecta directamente la capacidad del cuerpo para soportar el esfuerzo físico. Uso incorrecto del equipo: Equipamiento deportivo defectuoso, desgastado o inapropiado para la actividad también incrementa las posibilidades de sufrir accidentes y lesiones.   Síntomas comunes de las lesiones deportivas Los síntomas pueden variar dependiendo de la lesión y su gravedad. No obstante, algunos signos son característicos de la mayoría de las patologías deportivas: Dolor localizado: Generalmente intenso y persistente en la zona afectada, suele ser uno de los primeros indicadores de que algo no va bien. Hinchazón e inflamación: Son respuestas habituales del cuerpo ante el daño sufrido en tejidos o articulaciones. Hematomas: Especialmente comunes en casos de esguinces, golpes o dislocaciones, son visibles como cambios de coloración en la piel. Pérdida de movilidad: En muchas lesiones, el rango de movimiento de una articulación o extremidad puede verse reducido de forma significativa. Sensibilidad y calor en la zona afectada: Algunas lesiones generan una sensación de calor o sensibilidad al tacto, que puede manifestarse después de la actividad.   Cómo diagnosticar una lesión deportiva Ante cualquier signo de lesión, es crucial buscar atención médica especializada para determinar su alcance y recibir el tratamiento adecuado. El proceso diagnóstico suele seguir varios pasos: Exploración física inicial: El especialista evalúa la zona lesionada para localizar puntos específicos de dolor y determinar el tipo de lesión. Pruebas de imagen básicas: Radiografías y ecografías son útiles para descartar fracturas y evaluar posibles daños en tejidos blandos. Estudios avanzados: En lesiones graves, se pueden realizar tomografías axiales computarizadas (TAC) o resonancias magnéticas para obtener imágenes detalladas de la zona afectada.   Tratamientos para lesiones deportivas El tratamiento de una lesión deportiva dependerá del diagnóstico y la gravedad del problema. Las estrategias más comunes incluyen: Reposo y analgesia: Es fundamental reducir la actividad física y aplicar frío en la zona lesionada para minimizar la inflamación y aliviar el dolor. Terapias específicas: En casos más complejos, se pueden emplear infiltraciones con corticoides o terapias regenerativas, como la aplicación de plasma rico en plaquetas o células madre. Rehabilitación mediante fisioterapia: La fisioterapia es esencial para restablecer la funcionalidad de la zona lesionada, fortalecer los músculos y recuperar el rango de movilidad. Este tratamiento debe ser personalizado y supervisado por un profesional especializado.   Prevención de lesiones en el deporte Prevenir lesiones es posible adoptando hábitos saludables y siguiendo estas recomendaciones: Técnica adecuada: Aprender la técnica correcta desde el inicio, con la ayuda de un entrenador o profesional, reduce el riesgo de movimientos incorrectos. Equipo y protección: Utilizar ropa deportiva adecuada y, en deportes de contacto o riesgo, emplear elementos de protección como cascos o rodilleras. Calentamiento y estiramiento: Preparar el cuerpo con ejercicios de calentamiento antes de la actividad y realizar estiramientos al finalizar son medidas clave para mantener músculos y articulaciones en buen estado. Cuidado del cuerpo: Mantener una dieta equilibrada, descansar adecuadamente y respetar los tiempos de recuperación entre sesiones de entrenamiento contribuyen a un mejor rendimiento físico y disminuyen el riesgo de lesiones. En definitiva, la práctica deportiva segura requiere no solo conocimiento técnico, sino también atención a las necesidades del cuerpo antes, durante y después del ejercicio. En caso de lesión, es fundamental acudir a un especialista para evitar complicaciones que puedan comprometer la calidad de vida y la actividad física futura.

ROTURA FIBRILAR DE ADUCTORES: UNA LESIÓN FRECUENTE

Los aductores, músculos fundamentales en la movilidad de las piernas, son propensos a lesiones, siendo una de las más comunes la rotura fibrilar. Detectar esta lesión a tiempo es crucial para implementar un tratamiento adecuado que permita al paciente recuperar su actividad diaria sin complicaciones.   ¿Qué son los aductores y cuál es su función? Los aductores son músculos localizados en la cara interna del muslo, responsables de los movimientos de aducción, es decir, de cerrar las piernas. Actúan como músculos antagonistas al permitir también la elevación lateral de las piernas. Además, tienen un papel esencial en la estabilidad del cuerpo, contribuyendo a la fuerza y potencia necesarias para diversas actividades cotidianas y deportivas. Dentro del grupo muscular de los aductores se encuentran: Aductor mayor: Se extiende desde la rama isquiopubiana hasta la parte medial del fémur. Aductor corto: Situado delante del mayor, conecta el pubis con el borde interno del fémur. Aductor largo: Ubicado delante del corto, va desde el pubis hasta el borde interno del fémur.   ¿Qué es una rotura fibrilar de aductores? La rotura fibrilar de aductores ocurre cuando se produce un desgarro parcial o completo de las fibras musculares debido a un estiramiento excesivo. Este desgarro puede afectar fibras nerviosas y vasos sanguíneos, causando un dolor agudo y limitación funcional.   Causas de la rotura fibrilar de aductores Las causas más frecuentes incluyen: Estiramientos excesivos o sobrecargas musculares: Habituales en deportistas. Movimientos bruscos: Que implican posturas forzadas o traumatismos directos. Factores predisponentes: Mala circulación, sedentarismo, malnutrición o enfermedades metabólicas como la diabetes.   Tipos de rotura fibrilar de aductores La gravedad de la lesión se clasifica en tres grados: Grado 1: Rotura leve con recuperación en menos de dos semanas. Grado 2: Desgarro moderado con hematomas y recuperación en aproximadamente tres semanas. Grado 3: Rotura completa que puede requerir cirugía y conlleva una recuperación de hasta ocho semanas.   Síntomas de la rotura fibrilar de aductores Los síntomas varían según la lesión, pero suelen incluir: Dolor agudo: Que puede irradiarse hacia otras áreas de la pierna. Inflamación o hematomas: En la zona afectada. Dificultad para mover la pierna: Rigidez o inmovilidad al intentar contraer o relajar el músculo.   Diagnóstico de la rotura fibrilar de aductores El diagnóstico comienza con una exploración física para identificar puntos de dolor. En muchos casos, se complementa con pruebas de imagen, como radiografías, ecografías o resonancias magnéticas, que ayudan a determinar la extensión y localización del desgarro.   Tratamiento de la rotura fibrilar de aductores El tratamiento depende de la gravedad de la lesión: Reposo y cuidados iniciales: Aplicación de hielo, vendajes compresivos y antiinflamatorios para reducir el dolor e inflamación. Fisioterapia: Técnicas especializadas para recuperar la movilidad y fortalecer los músculos afectados. Intervención quirúrgica: En casos graves (grado 3), para reparar la rotura completa del músculo.   Fisioterapia: clave en la recuperación La fisioterapia es fundamental para la rehabilitación. El fisioterapeuta diseña un plan adaptado a la lesión, incluyendo técnicas manuales y ejercicios progresivos para restaurar la funcionalidad muscular. Una vez avanzado el proceso de recuperación, se incorporan ejercicios específicos para fortalecer la musculatura y prevenir recaídas.   Cómo prevenir una rotura fibrilar de aductores Aunque no siempre es posible evitar estas lesiones, seguir ciertas recomendaciones puede reducir el riesgo: Estiramientos adecuados: Antes y después del ejercicio físico. Evitar sobreentrenar: Para prevenir la fatiga muscular. Usar calzado adecuado: Y evitar entrenar en superficies duras o irregulares. Las roturas fibrilares de aductores, aunque comunes, pueden prevenirse siguiendo buenas prácticas deportivas. Ante los primeros síntomas de dolor o rigidez en la pierna, acudir a un especialista es esencial para evitar complicaciones y asegurar una recuperación óptima.

DOLOR DE CADERA EN ADULTOS: EL SÍNDROME DE PINZAMIENTO FEMOROACETABULAR

La cadera, una articulación esencial en el movimiento humano, está formada por la cabeza del fémur y el acetábulo de la pelvis. Una de las patologías más comunes que afecta a esta articulación en adultos jóvenes, especialmente en deportistas, es el pinzamiento femoroacetabular. Este síndrome, también conocido como choque femoroacetabular, se caracteriza por una relación inadecuada entre el fémur y el acetábulo, provocando un dolor incapacitante que puede confundirse con otras condiciones de la cadera. Aquí exploramos sus causas, síntomas y opciones de tratamiento.   ¿Qué es el pinzamiento femoroacetabular? El pinzamiento femoroacetabular es una afección en la cual ocurre un choque anómalo entre la cabeza del fémur y el acetábulo de la pelvis. Este contacto repetitivo genera lesiones en los tejidos blandos circundantes, como el cartílago articular y el labrum acetabular, provocando dolor y limitación en el movimiento. Esta condición afecta principalmente a personas jóvenes, generalmente entre los 18 y los 50 años, especialmente aquellas que realizaron actividad deportiva intensa durante la infancia o adolescencia.   Tipos de pinzamiento femoroacetabular Existen tres tipos principales de pinzamiento femoroacetabular, según el área afectada: Pinzamiento tipo “cam” o “en leva”: Ocurre cuando la cabeza femoral adopta una forma irregular o asimétrica, más ancha de lo normal. Esto provoca que no encaje adecuadamente en el acetábulo. Es más común en hombres jóvenes y deportistas. Pinzamiento tipo “pincer” o “en tenaza”: En este caso, el acetábulo cubre en exceso la cabeza del fémur, generando daño en el labrum cuando se flexiona la cadera. Es más frecuente en mujeres deportistas. Pinzamiento mixto: La combinación de las características de los dos tipos anteriores. Representa el 86% de los casos, siendo el tipo más habitual de pinzamiento femoroacetabular.   Síntomas del pinzamiento femoroacetabular En las primeras etapas, el pinzamiento femoroacetabular puede ser asintomático. Sin embargo, a medida que progresa, los síntomas típicos incluyen: Dolor en la ingle: Localizado en la parte anterior de la cadera, especialmente al realizar movimientos de flexión o rotación interna. Dolor en otras zonas: Menos frecuentemente, puede irradiarse hacia la región glútea, la cresta ilíaca o la parte externa de la cadera. Limitación del movimiento: Actividades cotidianas como subir escaleras, caminar o estar de pie durante largos periodos pueden volverse incómodas. Restricción funcional: En casos avanzados, el rango de movimiento de la cadera se ve limitado, afectando actividades físicas y de la vida diaria.   Causas del pinzamiento femoroacetabular Aunque las causas exactas del pinzamiento femoroacetabular aún no se comprenden completamente, se han identificado varios factores asociados: Predisposición genética: Deformidades en la forma de la cabeza femoral o el acetábulo pueden estar presentes desde el nacimiento. Estrés durante el crecimiento: Durante la pubertad, el estrés excesivo en la placa de crecimiento puede llevar a deformidades óseas del tipo “cam”. Práctica deportiva intensa: El ejercicio constante puede provocar modificaciones en la estructura ósea de la cadera, predisponiendo al choque femoroacetabular.   Diagnóstico del pinzamiento femoroacetabular El diagnóstico preciso es clave para diferenciar el pinzamiento femoroacetabular de otras patologías que también generan dolor en la cadera, como fracturas, pubalgia, tendinitis, hernias inguinales o tumores. Exploración física: Incluye pruebas como el test de pellizcamiento o impingement, que evalúa la respuesta al dolor al flexionar y girar la cadera hacia adentro. Un resultado positivo sugiere la presencia de pinzamiento. Pruebas de imagen: Radiografías: Para detectar anomalías óseas. Resonancia magnética (RM): Permite observar el estado de los tejidos blandos y las lesiones labrales o cartilaginosas. Tomografía computarizada (TC): Proporciona imágenes detalladas de la anatomía ósea de la cadera.   Tratamiento del pinzamiento femoroacetabular El tratamiento puede ser conservador o quirúrgico, dependiendo de la gravedad de los síntomas y el daño articular detectado: Tratamiento conservador: Incluye reposo, fisioterapia y el uso de medicamentos antiinflamatorios para reducir el dolor y mejorar la movilidad. Tratamiento quirúrgico: Cuando los síntomas persisten, la cirugía artroscópica de cadera se convierte en una opción eficaz. Este procedimiento mínimamente invasivo permite corregir las deformidades óseas y reparar las lesiones articulares.   Ventajas de la cirugía artroscópica de cadera La cirugía artroscópica ofrece múltiples beneficios, como: Incisiones mínimas de 2-3 mm, reduciendo el riesgo de complicaciones. Menor dolor postoperatorio y recuperación más rápida. Alta hospitalaria el mismo día de la intervención en la mayoría de los casos. Resultados favorables a largo plazo, restaurando la funcionalidad de la cadera. En Clínica Elgeadi, contamos con más de 10 años de experiencia en cirugía artroscópica de cadera, utilizando las técnicas más avanzadas para garantizar resultados óptimos. Si sufres dolor de cadera o sospechas de pinzamiento femoroacetabular, nuestros especialistas están preparados para ayudarte a recuperar tu calidad de vida. Pide cita con nosotros y comienza tu camino hacia una cadera saludable.

El Mejor Ciclocross se Estrena en Cabanillas de la Sierra el 1 de Diciembre

Un evento inédito del calendario nacional Cabanillas de la Sierra acogerá por primera vez una prueba de ciclocross el próximo 1 de diciembre, organizada por el Teams Bikers Club en colaboración con el Ayuntamiento de la localidad. Este evento, puntuable para el ranking de la RFEC 1.33.5, será además la segunda prueba de la I Cyclocross Racing Cup y la octava de la XX Copa Comunidad de Madrid. Un circuito único y emocionante El recorrido semiurbano de 3.500 metros está diseñado para ofrecer una experiencia dinámica y cercana a los aficionados, en el corazón del municipio. Según los organizadores Antonio Uclés y Antonio Araque, el circuito combina zonas técnicas con desafíos físicos: Primera sección: Tramos de escaleras, una fuerte bajada con curvas exigentes. Segunda sección: Ascensos constantes y giros técnicos, ideales para ciclistas potentes y técnicos. Además, para las categorías infantiles y principiantes se ha diseñado un recorrido reducido de 1.500 metros en la segunda sección, adaptado a sus habilidades. Horarios de la Competición 9:00 h: Máster 40 y élites-sub23 10:00 h: Máster 30, 50, 60 y 70, y juniors 11:00 h: Cadetes y féminas (todas las categorías) 12:00 h: Ceremonia de pódium adultos 12:30 h: Infantiles (2 vueltas al circuito grande) 13:00 h: Alevines (1 vuelta al circuito grande) 13:15 h: Principiantes (2 vueltas al circuito pequeño) 13:30 h: Promesas (1 vuelta al circuito pequeño) 14:00 h: Ceremonia de pódium escuelas Inscripciones Inscripciones para adultos Inscripciones para escuelas ⏳ Plazo de inscripción: hasta el 28 de noviembre a las 20:00 h. Líderes Provisionales Consulta los líderes actuales de la Cyclocross Racing Cup y la Copa Comunidad de Madrid en sus respectivas categorías: Élites: Ángel Casillas (Racing Cup), Gabriel Ochando (Copa) Sub23: Patricia Porris y Miguel Díaz (Racing Cup), Patricia Porris y Bruno Jiménez (Copa) Cadetes: Loira Blázquez y Rodrigo Díaz (Racing Cup), Sandra García Montaner y Alberto García Martín (Copa) Escuelas: Candela Martínez y Gonzalo Vaquero (infantiles), Frida Martí y Álvaro Valverde (principiantes). Patrocinadores y Colaboradores El evento cuenta con el apoyo de: Ayuntamiento de Los Molinos Ciclos Corredor Stevens Bikes Radio Marca Sierra Y la colaboración de diversos comercios locales, como Bar Los Ángeles, Carnicería Hermanos Martín Sánchez, Restaurante El Rincón de Cabanillas, entre otros.

CALAMBRES MUSCULARES: CAUSAS, SÍNTOMAS Y PREVENCIÓN

Los calambres musculares son contracciones involuntarias que suelen aparecer de manera súbita, especialmente durante la actividad física. Aunque sus causas varían, existen maneras efectivas de prevenirlos y tratarlos para reducir su impacto en la vida diaria y el rendimiento deportivo.   ¿Qué es un calambre muscular? Un calambre muscular es un espasmo súbito en uno o varios músculos que ocurre sin control voluntario. Estas contracciones involuntarias pueden ser dolorosas y suelen afectar a los músculos más utilizados en el ejercicio o en determinadas actividades físicas.   Síntomas de los calambres musculares Por lo general, los calambres aparecen durante el ejercicio o cualquier esfuerzo físico. Los síntomas incluyen un dolor agudo y localizado que, en ocasiones, viene acompañado de rigidez o ligera hinchazón en el área afectada. También pueden presentarse espasmos o movimientos involuntarios en la zona, dificultando el control sobre el músculo.   ¿Qué causa los calambres musculares? Aunque las causas exactas no siempre se conocen, varios factores pueden contribuir a la aparición de calambres musculares: Falta de estiramientos adecuados: Un estiramiento insuficiente acorta los músculos, aumentando el riesgo de calambres. Niveles bajos de glucosa o deshidratación: La falta de agua y sodio incrementa la sensibilidad muscular y la probabilidad de espasmos. Deficiencia de electrolitos: Minerales como el potasio, el magnesio y el calcio son fundamentales para la función muscular; su déficit, común al sudar mucho, eleva el riesgo de calambres. Sobreesfuerzo muscular: Exigir en exceso a los músculos, especialmente tras un periodo prolongado de actividad, puede causar calambres debido a la fatiga muscular.   ¿Dónde suelen producirse los calambres musculares? Estos espasmos ocurren principalmente en los músculos que trabajan más durante el ejercicio, por lo que son comunes en las piernas, especialmente en los isquiotibiales, los músculos del muslo y las pantorrillas.   Tratamiento de los calambres musculares Para abordar un calambre muscular, es ideal consultar con un especialista que evalúe la intensidad del dolor y la posible causa. En la mayoría de los casos, un examen físico es suficiente, aunque en situaciones específicas, se puede requerir una ecografía para evaluar el músculo. El tratamiento recomendado suele incluir: Reposo y aplicación alternada de frío y calor en el área afectada. Medicamentos antiinflamatorios para calmar el dolor en casos más intensos. Fisioterapia y estiramientos progresivos: Tras los primeros días, se realizan estiramientos bajo supervisión para restaurar el rango de movimiento y prevenir recurrencias.   Ejercicios de estiramiento para prevenir los calambres El estiramiento es una de las mejores formas de prevenir los calambres. Los músculos que requieren mayor atención son los de las piernas, como los gemelos, los isquiotibiales y los cuádriceps. Para los cuádriceps, una postura de pie con una pierna doblada hacia atrás y el pie sujetado con la mano resulta efectiva. Los gemelos e isquiotibiales se pueden estirar sentándose y jalando suavemente de la punta de los pies.   Cómo prevenir los calambres musculares Aunque no siempre se pueden evitar, seguir estas recomendaciones puede ayudar a reducir la frecuencia e intensidad de los calambres: Mantenerse hidratado antes, durante y después de la actividad física es crucial, ya que el agua y los minerales son esenciales para la salud muscular. Entrenamiento gradual y estiramientos: Comenzar con ejercicios progresivos y realizar estiramientos previos y posteriores al ejercicio ayuda a reducir la tensión muscular. Uso de equipo adecuado: La vestimenta y el calzado deportivo apropiados también influyen en la prevención de calambres y posibles lesiones. Los calambres musculares pueden minimizarse considerablemente siguiendo pautas de cuidado, hidratación y estiramientos. Ante cualquier síntoma persistente, consultar a un profesional de la salud es la mejor opción para recibir el tratamiento adecuado.

NEUREMA DE MORTON: SÍNTOMAS, CAUSAS Y OPCIONES DE TRATAMIENTO

El neuroma de Morton es una afección dolorosa que afecta los nervios de los dedos del pie, generando un engrosamiento que puede causar molestias intensas. Con frecuencia, su origen está relacionado con la forma de caminar y ciertos hábitos al elegir el calzado. A continuación, te ofrecemos un repaso sobre sus causas, síntomas y tratamientos más recomendados.   ¿En qué consiste el neuroma de Morton? Conocido también como neuroma interdigital o neuroma plantar, esta afección implica una degeneración del nervio plantar, que se acompaña de un engrosamiento en la zona circundante. Este tipo de neuralgia interdigital es una causa habitual de dolor en el antepié o metatarsalgia. Cerca del 75% de los casos ocurre entre el tercer y cuarto metatarsiano, y en menor medida entre el segundo y tercer dedo, siendo más frecuente en mujeres, en una proporción de hasta 18 veces más que en hombres.   Causas del neuroma interdigital Diversos factores pueden contribuir al desarrollo de un neuroma de Morton: Calzado inadecuado: Usar zapatos de tacón alto o con punta estrecha fuerza una posición de los dedos que aumenta la presión sobre los nervios. Cambiar a calzado bajo y con espacio en la puntera suele aliviar estos síntomas. Problemas de flexibilidad: Tener músculos acortados en la parte posterior de la pierna puede incrementar la carga sobre el metatarso, lo que favorece el desarrollo del neuroma. Pronación excesiva del pie: Caminar con una inclinación pronunciada hacia el interior del pie es otro factor de riesgo. Deportes de alto impacto: Actividades que ejercen repetidamente presión sobre la planta del pie, como el salto, pueden irritar los nervios interdigitales. Traumatismos y deformidades: Golpes directos en el pie o condiciones como los juanetes también pueden provocar neuroma de Morton.   Síntomas comunes del neuroma de Morton Quienes padecen esta condición suelen notar una pequeña protuberancia o inflamación en la zona afectada. Otros síntomas incluyen: Sensación de ardor, hormigueo, o picor en los dedos. Dolor que empeora al usar calzado estrecho o de tacón. Sensación incómoda al caminar, como si hubiera una piedra en el zapato. El dolor, aunque generalmente no es grave, tiende a intensificarse con el tiempo si no se trata, aunque durante la noche es raro que se presenten molestias.   Cómo se diagnostica el neuroma plantar Para diagnosticar un neuroma de Morton, el especialista puede realizar una evaluación física y pruebas de imagen para confirmar el engrosamiento del nervio y descartar otras causas de dolor como fracturas. Radiografía: Útil para descartar lesiones óseas o fracturas en la zona. Resonancia magnética: Permite detectar el neuroma y evaluar los tejidos blandos, lo que facilita una valoración precisa. Estudio biomecánico de la pisada: Puede ayudar a identificar problemas en la forma de caminar que están contribuyendo a la lesión.   Tratamientos para el neuroma de Morton El tratamiento del neuroma interdigital puede variar según la gravedad de los síntomas: Radiofrecuencia: Este método busca reducir la sensibilidad del nervio, disminuyendo el dolor sin cirugía. Cirugía mínimamente invasiva: A través de una incisión en el dorso del pie, esta intervención permite retirar o aliviar el neuroma, sin necesidad de hospitalización. Métodos conservadores: Incluyen reposo, elevación del pie y aplicación de hielo para reducir la inflamación. Las almohadillas protectoras también pueden ayudar a aliviar la presión en la zona metatarsal. Fisioterapia: En los casos leves, la fisioterapia puede mejorar la biomecánica del pie, aliviar el dolor y reducir la inflamación mediante ejercicios específicos.   Ejercicios para reducir el dolor del neuroma de Morton Para complementar el tratamiento, los ejercicios en casa pueden ser muy efectivos. Algunas prácticas incluyen: Automasaje con una pelota: Rodar una pelota bajo la planta del pie ejerciendo presión moderada puede ayudar a relajar la zona. Fortalecimiento y estiramiento: Ejercicios que mejoran la fuerza y la flexibilidad del pie, así como la relajación de la fascia plantar y los dedos, son beneficiosos para prevenir molestias. Si experimentas síntomas de neuroma de Morton, consultar con un especialista en podología o traumatología te permitirá recibir un tratamiento adaptado y eficaz para mejorar tu calidad de vida.

ÉXITO ROTUNDO EN LA XVII GALA DE LAS FEDERACIONES DEPORTIVAS MADRILEÑAS

La Unión de Federaciones Deportivas Madrileñas (UFEDEMA) celebró la pasada noche, 14 de noviembre, la XVII Gala del Deporte, consolidándose como el evento deportivo más destacado de la Comunidad de Madrid. La velada, que además marcó el cierre del 35º aniversario de UFEDEMA, reunió a presidencias, socios, colaboradores y representantes del ámbito deportivo para reconocer la labor de quienes impulsan el deporte federado. El presidente de UFEDEMA agradeció profundamente la participación de todos los asistentes y destacó el espíritu de colaboración que define a la organización: “Juntos somos muchos, unidos somos más”. Asimismo, subrayó el papel crucial que desempeñan las federaciones grandes y pequeñas, trabajando en equipo para fortalecer el tejido deportivo madrileño. Durante la gala, los asistentes pudieron disfrutar de un emotivo vídeo inicial que mostró los avances y recursos desarrollados por UFEDEMA, incluyendo la producción de contenidos para UfedemaTV, la asistencia técnica y administrativa a federaciones, y servicios como la protección de datos y la formación en enseñanzas deportivas. Este esfuerzo, en palabras del presidente, es posible gracias a la implicación de un equipo profesional dedicado y de colaboradores estratégicos como Telemadrid, Signar, Polos, Vuvuzela, Viena Capellanes y la Asociación Española de Protocolo, entre otros.   El evento no solo celebró los éxitos deportivos, sino también el trabajo de las personas y familias que están detrás de los logros de las casi medio millón de personas federadas en la Comunidad de Madrid. El presidente hizo un llamamiento a la unidad y a la participación activa en los próximos retos de UFEDEMA, incluyendo la renovación de la junta directiva y la consolidación de nuevos servicios y patrocinios. Con esta gala, UFEDEMA refuerza su posición como la agencia de marketing más potente del deporte federado en Madrid, demostrando que, con pocos recursos pero bien gestionados, es posible alcanzar grandes metas. Podéis revivir la XVII Gala del Deporte Madrileño aquí, además de consultar la galería de fotos  ¡La familia de UFEDEMA continúa creciendo con fuerza y compromiso!