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ROTURA DE MENISCO, por CLÍNICA ELGEADI

Los sintomas y el tratamiento de la rotura de menisco

La rotura de menisco es una lesión común entre la población, especialmente entre deportistas. Es importante tratarla de forma adecuada, para que el paciente pueda recuperar la normalidad en tiempos más cortos. Algunas articulaciones que poseen meniscos son, por ejemplo, la rodilla, la muñeca o la articulación temporomandibular.

 

¿Qué son los meniscos y cuál es su función?

Los meniscos son unas estructuras cartilaginosas situadas en la articulación de la rodilla, entre el fémur y la tibia. Están compuestos principalmente de agua y colágeno, y presentan una estructura dura y elástica.

Se caracterizan, por actuar como amortiguadores y absorber los impactos, lo que supone menos tensión sobre los cartílagos. Además, desempeñan una función fundamental en la movilidad de la rodilla y aportan estabilidad.

Existe el menisco interno y el menisco externo. Ambos están divididos en tres partes: cuerno posterior, cuerpo y cuerno anterior. El menisco interno es más propenso a sufrir lesiones deportivas al contar con una estructura bastante abierta. Por su parte, el externo posee una muy cerrada.

 

Lesiones más habituales en los meniscos

Pueden estar provocadas por diversos motivos. En primer lugar, a causa de un traumatismo, habitual entre deportistas, y que se produce por un golpe o giro severo, o por un mecanismo de torsión. La lesión de meniscos también puede tener un origen degenerativo y son comunes entre personas de edad avanzada. La razón principal es el desgaste de la articulación y la pérdida de elasticidad del menisco. En estos casos, la lesión se produce sin la necesidad de un movimiento agresivo.

 

Rotura de menisco

La rotura de menisco es una de las lesiones más comunes de rodilla, se produce cuando se pierde la continuidad con la articulación, aunque también se pueden producir roturas en su interior, lo que se conoce como meniscopatía.

Esta afección puede ser de dos tipos: roturas traumáticas o lesiones degenerativas. Las primeras se dan en gente joven y están provocadas por un traumatismo o un movimiento brusco que, en muchos casos, puede ir acompañada de la rotura del ligamento cruzado anterior. Suelen ser roturas grandes, por ejemplo, la rotura de asa de cubo, que afecta al menisco, prácticamente, en su totalidad.

Por otro lado, las segundas habitúan a suceder al realizar actividades cotidianas. En este caso, son más pequeñas, cuyos bordes irritan el cartílago y producen dolor, por ejemplo, la rotura de pico de loro.

 

Síntomas de la rotura de menisco

Es común que el paciente sienta dolor agudo al realizar esfuerzos mínimos, acompañado de rigidez e inmovilidad en la articulación y debilidad en la pierna afectada.

En muchos casos, el individuo puede presentar inflamación en la zona, provocada por la creación de un quiste parameniscal alrededor del menisco.

En los casos de roturas degenerativas, es probable que el paciente no presente síntomas, o que los síntomas aparezcan con el paso del tiempo.

 

Diagnóstico de la rotura de menisco

Cuando la persona afectada acude al especialista con dolor, lo primero que se realiza es una palpación y una exploración física, para ello, se suele realizar la prueba de McMurray, en la que se flexiona y se rota la rodilla, observando si el menisco se tensiona.

Acto seguido, se realizarán las pruebas de imagen necesarias. Se puede someter a un paciente a una radiografía, en la que no se observa el menisco, pero, en casos de rotura por desgaste, se podrá valorar el grado de artrosis. Sin embargo, la prueba más útil para el diagnóstico es la resonancia magnética.

En casos más extremos, en los que las pruebas anteriores no aportan información suficiente, se puede realizar una artroscopia, que permite observar el interior de la articulación, para una exploración más precisa.

 

Tratamientos para la rotura de menisco

Cuando se diagnostica una rotura de menisco, en primer lugar, se suele recomendar que el paciente realice reposo y reduzca la presión sobre la rodilla, evitando movimientos bruscos o posiciones forzadas. Además, se recomienda aplicar hielo en la zona y el paciente deberá permanecer con la pierna en alto, para que la musculatura se relaje. En estos casos, es habitual pautar un tratamiento antiinflamatorio, que reduzca la inflamación y alivie el dolor.

Suelen ofrecer buenos resultados, los tratamientos de fisioterapia, que se centran en la rehabilitación y fortalecimiento de los músculos que rodean la rodilla, con el objetivo de estabilizar la articulación.

En algunos casos, se realizan transfusiones de células madre en el menisco, el objetivo de este tratamiento es la regeneración del cartílago afectado y recupere su capacidad de autocuración, para así evitar futuras lesiones.

En ocasiones, especialmente tras roturas traumáticas, es necesario que el paciente se someta a una menisectomía, es decir, una cirugía mediante artroscopia, en la cual se extraerá una parte del menisco o, en algunos casos, en su totalidad. Sin embargo, se intenta realizar una sutura del menisco, lo que ofrece mejores resultados a largo plazo, ya que estos tienen zonas que reciben flujo sanguíneo (vascularizadas).

 

Operación de menisco: tiempo de recuperación

La recuperación tras una cirugía de menisco tiende a ser rápida y se suele pautar un tratamiento antiinflamatorio, para que el paciente no experimente dolor. Los primeros días, este deberá utilizar muletas para no apoyar el pie y evitar tensión en la zona intervenida.

En este tipo de recuperaciones, adquiere gran importancia la rehabilitación, ya que evita la atrofia muscular y ayuda al fortalecimiento. En conclusión, la recuperación total, suele oscilar entre los tres y cuatro meses.

 

¿Cómo cuidar las rodillas para evitar una rotura de menisco?

Existen ciertas pautas que ayudan a prevenirlas. En primer lugar, se deben evitar deportes que supongan un impacto excesivo y repetido en la articulación, así como actividades que coloquen la rodilla en posiciones forzadas.

Se recomienda, realizar deportes de bajo impacto de forma regular, que ayudarán a controlar el peso corporal, y a mantener la zona fortalecida y aportarán estabilidad a la articulación.

Para el tratamiento experto de cualquier condición relacionada con el menisco, es fundamental acudir a profesionales especializados como los de Clínica Elgeadi. Con un equipo médico capacitado y tecnología avanzada, ofrecemos diagnósticos precisos y tratamientos personalizados. Nuestro enfoque integral no solo apunta a la recuperación inmediata, sino también a la prevención de futuras complicaciones, asegurando que cada paciente reciba la atención más adecuada para su caso.