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¿CÓMO EVITAR LAS LESIONES DEL LIGAMENTO CRUZADO ANTERIOR?

¿Cómo evitar las lesiones del ligamento cruzado anterior?

 

El ligamento cruzado anterior está localizado entre el fémur y la tibia y tiene gran importancia en la articulación de la rodilla, su tamaño es pequeño, pero desempeña una función fundamental ya que controla las acciones de ambos huesos. Por eso, es importante evitar movimientos bruscos que puedan contribuir a la aparición de lesiones que puedan afectar a la calidad de vida del paciente.

Además, evita el desplazamiento de la rodilla hacia delante y aporta estabilidad a la articulación cuando se realizan movimientos de rotación, entre otros.

 

Patologías más habituales

Las lesiones en esta zona son muy frecuentes, especialmente entre deportistas, ya que las posturas forzadas y bruscas pueden desencadenar en una afección.

Una de las más frecuentes es el esguince, así como el desgarro o la rotura completa. Estas provocan inestabilidad en la articulación y precisan de un tratamiento adecuado.

Por otro lado, la deficiencia crónica del ligamento cruzado es una de las patologías más graves, que pueden afectar a la calidad de vida del paciente. Se produce por traumatismos sufridos en el pasado.

 

Causas

Las causas de las lesiones en el ligamento cruzado anterior pueden ser muy variadas, pero habitualmente están relacionadas con traumatismos. En muchos casos, una presión excesiva o ejercicios que supongan un impacto directo y repetitivo sobre la articulación pueden provocar lesiones.

Además, las posturas forzadas que suponen posiciones agresivas para el ligamento cruzado anterior provocan desgaste en el ligamento, lo que, en un futuro a corto o largo plazo, puede desembocar en una lesión más grave.

 

Síntomas

Su origen puede ser muy variados. En los casos en los que la lesión se produzca durante la práctica deportiva, es habitual que el paciente experimente un chasquido en la zona seguido de dolor punzante. En muchos casos aparece acompañado de inflamación. Así como, rigidez muscular.

 

Diagnóstico

Una vez que el paciente acude al traumatólogo, lo más habitual, es que en primer lugar se lleve a cabo una palpación con el objetivo de conocer en qué puntos presente mayor grado de dolor. Así como, un examen físico en el que se evalúe la capacidad de movimiento de la articulación.

En la mayoría de los casos, es necesario realizar pruebas de imagen que aporten más información.

 

Tratamiento

Una vez que se diagnostica una lesión de ligamento cruzado anterior, lo más habitual es que se recomiende reposo, aplicación de frío en la zona, así como un tratamiento a base de antiinflamatorios o con células madre, que ayuden a aliviar el dolor.

La fisioterapia puede también es útil, pero requiere una rehabilitación larga.

En muchos casos, el desgarro obliga a que el paciente se someta a una intervención quirúrgica. Normalmente, esta cirugía se realiza por artroscopia, de la que en Clínica Elgeadi somos expertos. Aunque, si se trata de un paciente de edad avanzada con alguna enfermedad degenerativa, suelen gastar las opciones antes de tomar esta.

Tras una operación de este calibre, es recomendable acudir a una clínica de fisioterapia y rehabilitación, como, que ayude al fortalecimiento muscular y permita ir recuperando la actividad de manera progresiva.

 

Prevención

En muchos casos las lesiones de ligamento cruzado son inevitables, especialmente aquellas producidas por traumatismos. Sin embargo, existen ciertas pautas que pueden ayudar a evitar su aparición.

En primer lugar, es importante fortalecer los músculos de las piernas, que ayudarán a mantener protegida la articulación. Además, es importante evitar giros o movimientos bruscos, que puedan provocar desgarros o roturas. Así como posturas forzadas de forma repetida, que contribuyen su desgaste.